Octubre 20… Desapégate con amor

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A veces, la gente que amamos hace algo que no nos gusta o que no aprobamos. Reaccionamos. Reaccionan ellos. Antes de que pase mucho tiempo, todos estamos reaccionando unos hacia otros y el problema crece.
¿Cuándo nos desapegamos?

Cuando estamos enganchados en una reacción de ira, miedo, culpa o vergüenza.
Cuando quedamos enganchados en un juego de poder, un intento por controlar o forzar a los demás a que hagan algo que no quieren hacer.
Cuando la forma como estamos reaccionando no está ayudando a la otra persona o solucionando el problema.
Cuando la forma como ellos están reaccionando nos está lastimando.

Con frecuencia, es tiempo de desapegarnos cuando el desapego parece lo menos probable, o lo menos posible, ¿que podemos hacer?.

El primer paso hacia el desapego es comprender que reaccionar y controlar no ayudarán.
El siguiente paso es ponernos en paz, centrarnos y restaurar nuestro equilibrio. Da un paseo. Abandona una habitación. Asiste a una reunión.
Date un largo baño de agua caliente. Llama a un amigo o amiga. Llama a Dios. Respira profundamente. Encuentra la paz. De ese lugar de paz, al centrarte, surgirá una respuesta, una solución.

“Hoy me someteré y confiaré en que la respuesta está cerca”.

(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

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Octubre 19… Nuestros puntos buenos

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¿Qué es un Codependiente? La respuesta es fácil. Son algunas de las personas más amorosas, más solícitas que conozco. (Más allá de la Codependencia).

No necesitamos limitar un inventario acerca de nosotros mismos a lo negativo. Concentrarnos sólo en lo malo es un asunto medular de nuestra codependencia.
Honestamente, sin miedo, pregúntate: “¿Que tengo de bueno? ¿Cuales son mis puntos buenos? “¿Soy una persona amorosa, solicita, cariñosa?”. Podemos haber descuidado el amarnos a nosotros mismos en el proceso de cuidar a los demás, pero ser cariñoso es una cualidad.
“¿Hay algo que haga particularmente bien?” “¿Tengo una fe solida?” ¿Soy bueno como parte de un equipo o como líder?” “¿Tengo un modo especial con las palabras o con las emociones?”
“¿Tengo sentido del humor?” “¿Alegro a la gente?” “¿Soy bueno para consolar a los demás?” “¿Tengo la habilidad de sacar algo bueno prácticamente de la nada?” “¿Veo lo mejor en la gente?”

Estas son cualidades del carácter. Podremos habernos ido al extremo con ellas, pero eso está bien. Ahora estamos en camino de encontrar el equilibrio.
La recuperación no es eliminar nuestra personalidad. La recuperación tiene por objeto cambiar, aceptar, trabajar o transformar nuestros aspectos negativos y construir sobre los positivos. Todos tenemos cualidades; lo único que necesitamos es concentrarnos en ellas, darles poder y extraerlas de nuestro interior.
Los codependientes son de las personas más amorosas, más solícitas que hay. Ahora, estamos aprendiendo a darnos a nosotros mismos algo de esa preocupación y de ese cariño.

“Hoy me concentraré en lo que tengo de bueno. Me daré a mí mismo algo del cariño que le he dado al mundo”.

(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

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Octubre 18… Tiremos el libro de reglas

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Muchos de nosotros sentimos que necesitamos un libro de reglas, un microscopio y una garantía para poder vivir. Nos sentimos inseguros, asustados. Queremos la seguridad de saber lo que va a suceder y cómo debemos actuar.

¡No confiamos en nosotros mismos ni en la vida. No confiamos en el Plan. Queremos tener el control!

“He cometido terribles errores en las elecciones que he hecho, errores que casi han destruido mi vida. La vida verdaderamente me ha provocado shock. ¿Cómo puedo confiar en mí mismo? ¿Cómo puedo confiar en la vida y en mis instintos después de lo que he sufrido?”, preguntó una mujer.
Es comprensible que nos dé miedo que nos aplasten de nuevo, tomando en cuenta la forma como éramos muchos de nosotros cuando tocamos fondo en nuestra codependencia. No tenemos por qué sentirnos temerosos. Podemos confiar en nuestro yo, en nuestro sendero y en nuestros instintos.
Queremos evitar seguir cometiendo los mismos errores. No somos las mismas personas que éramos ayer o el año pasado. Hemos aprendido, hemos crecido, hemos cambiado. Hicimos lo que necesitábamos hacer entonces. Si cometimos un error, no podemos dejar que eso nos impida vivir y experimentar plenamente el hoy.
Hemos llegado al entendimiento de que necesitábamos nuestras experiencias -incluso nuestros errores- para llegar hasta donde estamos hoy. ¿Sabías que necesitábamos que nuestra vida se desarrollara exactamente como lo hizo para que nos encontráramos a nosotros mismos, a nuestro Poder Superior y esta nueva forma de vivir? ¿O una parte de nosotros aún sigue llamando un error a nuestro pasado?
Podemos dejar ir nuestro pasado y confiar ahora en nosotros mismos.
No tenemos por qué castigarnos a nosotros mismos con nuestro pasado.
No necesitamos un libro de reglas, un microscopio, una garantía. Lo único que necesitamos realmente es un espejo. Podemos mirar al espejo y decir:

“Confío en ti. No importa qué suceda, puedes cuidarte a ti mismo. Y lo que suceda seguirá siendo bueno, mejor de lo que piensas.”

“Hoy dejaré de aferrarme a las dolorosas lecciones de mi pasado. Me abriré a las lecciones positivas que tienen para mí el hoy y el mañana. Confío en que ahora puedo cuidarme a mí mismo y lo haré. Confío en que el Plan es bueno, aunque no sepa cómo es”.

(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

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Octubre 17… Los sentimientos y el sometimiento

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El sometimiento es una experiencia altamente espiritual y personal.
El sometimiento no es algo que podamos hacer dentro de nuestra cabeza. No es algo que podamos obligar o controlar con la fuerza de voluntad. Es algo que experimentamos.
La aceptación o sometimiento,no es un paquete limpio. A menudo, es un paquete lleno de sentimientos difíciles:ira, indignación y tristeza, seguidos por la liberación y el alivio. A medida que nos sometemos, experimentamos nuestra frustración y nuestra ira hacia Dios, hacia otra gente, hacia nosotros y hacia la vida. Luego llegamos a la médula del dolor y la tristeza, del gran peso emocional interior que debe salir antes de que podamos sentirnos bien. Con frecuencia, estas emociones tienen conexión con la curación y se liberan a un nivel profundo.
El sometimiento es el que pone a trabajar las ruedas. Nuestro miedo y ansiedad respecto del futuro se liberan cuando nos sometemos.
Estábamos protegidos. Se nos guía. Se han planeado cosas buenas. Ahora mismo se está dando el siguiente paso. El sometimiento es el proceso que nos permite seguir adelante. Así es como nuestro Poder Superior nos lleva hacia delante.
Confía en lo correcta que es la programación del tiempo y en la liberad que está al otro extremo, mientras batallas humanamente a través de esta experiencia espiritual.

“Estaré abierto al proceso de sometimiento en mi vida. Me permitiré a mí mismo experimentar todas las emociones potentes y difíciles que deban ser liberadas”.

(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

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Octubre 16… Seamos honestos con nosotros mismos

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Nuestra relación con nosotros mismos es la relación más importante que necesitamos mantener. La calidad de esa relación determinará la calidad de nuestras otras relaciones.

Cuando podamos decirnos a nosotros mismos cómo nos sentimos y podamos aceptar nuestros sentimientos, podremos decírselo a los demás.
Cuando podamos aceptar lo que queremos y necesitamos, estaremos listos para que se satisfagan nuestros deseos y necesidades.
Cuando podamos aceptar lo que pensamos y en lo que creemos y lo que para nosotros es importante, podremos comunicárselo a los demás.
Cuando aprendamos a tomarnos en serio a nosotros mismos, los otros también lo harán.
Cuando aprendamos a reírnos acerca de nosotros mismos, estaremos listos para reír con los demás.
Cuando hayamos aprendido a confiar en nosotros mismos, seremos dignos de confianza y estaremos listos para confiar.
Cuando podamos sentir gratitud por lo que somos, habremos conseguido amarnos a nosotros mismos.
Cuando hayamos logrado ese amor propio y aceptado nuestros deseos y necesidades, estaremos listos para dar y recibir amor.
Cuando hayamos aprendido a pararnos sobre nuestros pies, estaremos listos para pararnos al lado del alguien.

“Hoy me concentraré en tener una buena relación conmigo mismo”.

(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

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Octubre 15… Deja ir el caos

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¡Nada bueno resulta del desasosiego!


La inquietud, el miedo, la ira o la tristeza pueden motivarnos. A veces, estos sentimientos tienen la intención de obligarnos a la acción, pero nuestro mejor trabajo surge una vez que éstos han sido remplazados por la paz.
No terminaremos nuestra tarea más pronto, ni mejor, desempeñándola con una sensación de urgencia, miedo, ira o tristeza.
Deja ir la inquietud. Deja que la paz llene el hueco. No tenemos que renunciar a nuestro Poder, al poder personal que Dios nos ha dado –o a nuestra paz- para llevar a cabo el trabajo que se nos ha llamado a hacer hoy. Se nos dará todo el poder que necesitemos para hacer lo que tengamos que hacer, cuando sea el tiempo de hacerlo.
Deja que primero venga la paz. Después procede. La tarea se hará de manera natural y a tiempo.

“Hoy primero me pondré en paz y dejaré que mi trabajo y mi vida surjan de esa base”.

(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

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Octubre 14… Controlar vs. confiar

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Hubo un tiempo en mi vida en que me sentía tan llena de miedo y tan abrumada por el mero hecho de vivir que realmente quería hacer un programa para cada día de mi vida para los siguientes cinco años. Quería incluir todas las tareas que tenía por hacer, cuándo las haría, incluso cuándo programaría el descanso. Quería poner orden a lo que me parecía agobiante. Quería sentir que yo tenía el control. (Anónimo).

Controlar es una respuesta directa a nuestro miedo, pánico y sensación de impotencia. Es una respuesta directa a sentirse agobiado y a la desconfianza.
Podemos no confiar en nosotros mismos, en nuestro Poder Superior, en el Plan, en el universo o en el proceso de la vida. En vez de confiar, recurrimos al control.
Podemos aproximarnos a esta necesidad de controlar lidiando con nuestro miedo. Lidiamos con el miedo confiando, en nosotros mismos, en nuestro Poder Superior, en el amor y el apoyo del universo, del plan y de este proceso que llamamos vida y recuperación.
Podemos confiar en que cuando las cosas no salen como queremos, Dios ha planeado algo mejor.
Podemos confiar en que llegaremos a donde necesitemos ir, que diremos lo que necesitemos decir, que haremos lo que necesitemos hacer, que seremos lo que necesitemos ser y que nos Convertiremos en todo lo que nos podemos convertir, cuando tengamos la intención de hacerlo, cuando estemos listos y cuando llegue el momento adecuado para hacerlo.
Podemos confiar en que nuestro Poder Superior y el Universo nos darán toda la dirección que necesitemos confiar en Podemos confiar en nosotros mismos en que escucharemos y responderemos de acuerdo con ello.
Podemos confiar en que todo lo que necesitemos en esta jornada vendrá a nosotros. No obtendremos hoy todo todo lo que necesitemos para la jornada entera. Hoy recibiremos la provisión para hoy, y la provisión de mañana, mañana. Nunca se tuvo la intención de que lleváramos las provisiones para la jornada entera. El peso seria excesivo y se tenia la intención de que el camino fuera ligero.
Confía en ti mismo. No tenemos que planear, controlar y programar todas las cosas. El programa y el plan han sido escritos. Lo único que necesitamos es presentarnos.
El camino se volverá claro y seremos provistos amplia y claramente, un día a la vez.
Confía, amigo mío, en el día de hoy.

“Hoy confiaré en que recibiré todo lo que necesite para hoy. Confiaré en que ocurrirá lo mismo mañana”.

(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

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