Septimo Paso Terapia (CoDA)

563258_407837365902711_50320831_n

SÉPTIMO PASO.
“HUMILDEMENTE LE PEDIMOS A DIOS QUE NOS LIBRASE DE NUESTROS DEFECTOS DE CARÁCTER”.

Como resultado de nuestro trabajo en el sexto paso, estábamos fortalecidos en nuestra resolución de buscar cambiar nuestras vidas. Vimos el daño que nuestros defectos habían causado. Aun así nuestros viejos patrones se pegaban a nosotros como goma, una vez más nos encontramos en una encrucijada y el camino se nos rebeló otra vez. El paso siete nos ofrece la llave para el uso apropiado de la voluntad. Pedir ayuda a nuestro Poder Superior.

HUMILDEMENTE LE PEDIMOS A DIOS.

Nuestra primera tarea fue descubrir el verdadero significado de la palabra humildad. Palabras como servicial, resignación y timidez no funcionaron para nosotros. Tampoco lo hizo la creencia de que humildad es un rasgo de debilidad que debe resistir sea toda costa.
Después de muchas consideraciones definimos HUMILDAD, como libertad del falso orgullo y la arrogancia.
La verdadera humildad nos permitió ver las cosas como realmente eran. No le enseñaríamos a nuestro Poder Superior a eliminar nuestros defectos. Tampoco se lo rogaríamos. En su lugar, gentil y pasivamente se lo pediríamos. A pesar de que solo un Poder Superior a nosotros mismos podría liberarnos de nuestros defectos, nuestra cooperación también fue necesaria .
Aprendimos que el significado del verdadero cambio para nosotros se llevaría a cabo, formando un equipo de trabajo con nuestro Poder Superior, recordando todo el tiempo, que el socio principal es Dios y no nosotros.

QUE NOS LIBRASE DE NUESTROS DEFECTOS.

Una vida sin defectos de carácter era imposible de manejar. Nos preguntábamos que pareceríamos sin ellos. Decidimos descubrirlo ¿pero cómo?, para nuestra respuesta nos apoyamos en miembros de CoDA que ya caminaron por este sendero. Se nos recomendó que diéramos este paso con nuestro padrino o con un amigo confiable de CoDA, alguien que haya trabajado este paso con algún éxito.
También se nos sugirió que empezáramos nuestra petición a Dios con una oración. La oración es la serenidad, funciona para algunos. Otros crearon su propia oración. Lo que hicimos fue entrar en contacto con el Dios de nuestro entendimiento y decirle en esencia: “AQUÍ ESTOY DIOS, CON MIS DEFECTOS Y TODO, Y ESTOY DISPUESTO A QUE ME LIBRES DE ELLOS COMO TU CREAS NECESARIO, GRACIAS”.
Cuando nos encontramos en las angustias de alguno de estos defectos de carácter, podemos en ese momento, pedirle a Dios que nos libere de él .
Algunos de nosotros descubrimos que seguíamos aferrados a un defecto en particular, temerosos de seguir adelante sin el, nos dirigimos nuevamente al sexto paso y una vez más pedimos a nuestro Poder Superior la dirección, para estar enteramente dispuestos a dejar que eliminase todos nuestros defectos.
Habiendo pedido a Dios que nos librase de nuestros defectos de carácter muchos de nosotros experimentamos su pérdida con tristeza. Nunca esperamos sentir pena o dolor por lo que habíamos llegado a creer que era deteriorante para nuestra felicidad.
Empezamos a ver que estos VIEJOS AMIGOS nos habían servido bien. Como a un salvavidas de la infancia que ya no nos queda y hacemos a un lado. Con la ayuda de Dios, estábamos aprendiendo a nadar.
En este momento le pido a mi Poder Superior, me libre de todos mis defectos, librándome de la CARGA de mi pasado. En este momento pongo mi mano en la confianza de Dios, que el vacío que siento se ha llenado con el amor incondicional de mi Poder Superior hacia mí y los de mi alrededor.

Actividad sugerida:

1.- En Oración pedir que Dios nos mande su Espíritu Santo para limpiarnos, lavarnos y llenarnos con la fuerza de una nueva vida y que experimentemos una nueva efusión del Espíritu en nosotros. Puede utilizarse la siguiente Oración o cualquier otra de su agrado. Hay que leer las palabras lentamente y con mucha concentración.

Oh, Jesús, yo soy tuyo y tu eres mio. Quiero vivir un vida nueva. Quiero estar contigo y tu has prometido una ayuda de amor, el Espíritu Santo, Oh ven, Espíritu Santo sobre mi. Tu eres el Espíritu de la verdad, de la justicia, del buen consejo, de alegría, de fortaleza y de paz. Pon paz en mi alma. Lléname de tu presencia, de tu amor. Gracias Padre. Gracias Espíritu Santo. Gracias Jesús. Yo te quiero. Jesús, ayúdame a aceptar tu presencia en mi. Soy tu luz, soy sal de la tierra. Yo quiero estar contigo todo instante de mi vida. Yo necesito tu Espíritu. Saname, lléname y anda conmigo. Te quiero, oh Espíritu de Dios.

2.- En silencio, seguir pidiéndole al Espíritu Santo que le llene, que le quite sus fallas y sus pecados. Pedir que le sane de su codependencia, que le abra a la comunidad, a su familia, a las personas que le pueden ayudar. Pedir también las bendiciones del Espíritu Santo para esas personas que son especiales en su vida, que todos pueden comenzar una vida nueva.

3.- Con una persona de confianza continuar la oración al Espíritu Santo, el uno pidiendo por el otro.

4.- Lectura Bíblica sugerida: Romanos 8,1-17 (Recibimos el Espíritu).

8:1 Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu. 8:2 Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte. 8:3 Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne; 8:4 para que la justicia de la ley se cumpliese en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.
8:5 Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu. 8:6 Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz. 8:7 Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden; 8:8 y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios. 8:9 Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él.
8:10 Pero si Cristo está en vosotros, el cuerpo en verdad está muerto a causa del pecado, mas el espíritu vive a causa de la justicia. 8:11 Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros. 8:12 Así que, hermanos, deudores somos, no a la carne, para que vivamos conforme a la carne; 8:13 porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis. 8:14 Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios. 8:15 Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre! 8:16 El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios. 8:17 Y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si es que padecemos juntamente con él, para que juntamente con él seamos glorificados.

(Tomado de Codependientes Anónimos (CoDA) y del Libro Co-dependencia ¿Es posible recuperarse? de M. Joan Gerards).

538541_320510301378601_1726012847_n (1)

Recuperarnos … ¡mas que una moda!

00528-1440x900

Al descubrir que muchos de nosotros hemos sufrido de codependencia hasta cierto grado ha afirmado una de mis creencias tempranas: esta bien ser codependiente. Tiene que ser; habemos tantos. Pero aun mejor es estar en recuperación.
Algunos hemos estado en recuperación durante largo tiempo; otros apenas comienzan la experiencia de la recuperación. Algunos de nosotros estamos trabajando en programas de recuperación duales o múltiples; por ejemplo, en la recuperación de la codependencia y de una dependencia química, o en la recuperación de la codependencia y de un trastorno o desorden en la manera de comer. Podemos no estar siempre seguros de lo que significa estar recuperándose o de adonde nos llevaran nuestros programas de recuperación, pero estaremos allí de todas maneras.
Podemos ser codependientes “solo en menor medida” mientras luchamos por ya no serlo, pero nos estamos mejorando todo el tiempo. Y eso ya es suficientemente bueno.
¿Que nos depara el destino?
La palabra codependencia podrá desaparecer. La atención del publico y de los medios de información podrá apaciguarse. Pero no importa como la llamemos, la recuperación de la codependencia es mas que una moda. Hemos empezado la jornada de lo que es cuidar de uno mismo y amarse uno mismo. Aunque pueda haber unas cuantas paradas y unos cuantos lugares de descanso en el camino, no vamos a detenernos ahora.

“Amemonos a nosotros mismos por lo lejos que hasta ahora hemos llegado. Veamos que tanto mas lejos podemos ir. Y vayamos hasta allá juntos. Cada uno de nosotros tiene su propio quehacer, pero hacerlo juntos es lo que hace que funcione”.

(Melody Beattie de su Libro Mas Allá de la Codependencia).

734857_10151280411293106_955231919_n (1)

Febrero 26… Programas de Doce Pasos

65515_551919084827184_1194661970_n

Estaba furiosa cuando acudí a mi primera junta de Al- Anón. Me parecía muy injusto que él tuviera el problema y yo fuera la que tuviera que asistir a una reunión. En esa época, no me quedaba nadie en el mundo a quien acudir con mi dolor. Ahora, estoy agradecida por Al-Anón y mi recuperación de la codependencia. Al-Anón me mantiene sobre el camino; la recuperación me ha dado una vida. (Anónimo)

Hay muchos programas de Doce Pasos para personas codependientes: Al-Anón, Hijos Adultos de Alcohólicos, Drog-Anón, y más. Tenemos varias opciones de dónde elegir acerca del tipo de grupo adecuado para nosotros y acerca de cuál grupo en particular satisface nuestras necesidades. Los grupos de Doce Pasos para codependientes son gratuitos, anónimos, y existen en la mayoría de las comunidades. Si no hay un grupo que sea adecuado para nosotros, podemos iniciar uno.
El objetivo de los grupos de Doce Pasos para codependientes no es como ayudar a la otra persona, es ayudarnos a nosotros mismos a crecer interiormente y a cambiar. El grupo nos puede ayudar a aceptar como la codependencia nos ha afectado y a lidiar con ella. También a ponernos sobre el camino y a permanecer en el.
Hay magia en los programas de Doce Pasos. Hay un poder curativo en el contacto con otras personas en recuperación. Accedemos a este poder curativo trabajando los Doce Pasos y permitiendo que estos trabajen para nosotros. Los Doce Pasos son una formula para sanar.
¿Durante cuanto tiempo tenemos que asistir a las reuniones?. Podemos asistir hasta que “captemos el programa o hasta que el programa nos capta a nosotros”. Y luego, seguimos yendo y creciendo.
Seleccionar un grupo y asistir a él con regularidad son dos maneras importantes de empezar a cuidar de nosotros mismos y de seguir haciéndolo. Participar activamente en nuestro programa de recuperación trabajando los Pasos es otra manera.

“Estaré abierto al poder curativo que ponen a mi disposición los Doce Pasos y el programa de recuperación”.

(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

540159_295909330527680_481968265_n

Febrero 11… La guía divina

551898_328343167261981_1984128318_n

Envíame el pensamiento, la palabra o la acción correctos. Muéstrame cuál debe ser mi siguiente paso. En tiempos de duda y de indecisión, por favor mándame Tu inspiración y tu guía. (Alcohólicos Anónimos).

La buena nueva acerca de someternos a nosotros y de someter nuestra vida a un Poder Superior a nosotros mismos es que nos ponemos en armonía con un Plan Maestro, un plan más grande del que podamos imaginar.
Se nos ha prometido la Guía Divina si la pedimos, si trabajamos los Doce Pasos. ¿Qué mayor regalo podemos recibir que saber que nuestros pensamientos, palabras y acciones están siendo dirigidos?
No somos un error. Y no tenemos que controlarnos o reprimirnos a nosotros mismos ni a los demás para que la vida funcione. Incluso lo extraño, lo no planeado, lo doloroso y eso que llamamos errores pueden convertirse en armonía.
Seremos guiados para entender qué necesitamos hacer para cuidar de nosotros mismos. Empezaremos a confiar en nuestros instintos, en nuestros sentimientos, en nuestros pensamientos. Sabremos cuándo ir, cuándo detenernos, cuándo esperar. Aprenderemos una gran verdad: el pan se dará a pesar de nosotros, no a causa de nosotros.

“Hoy, y todos los días, rezo porque mis pensamientos, palabras y acciones sean guiados Divinamente. Rezo porque pueda proseguir mi camino con confianza, sabiendo que mis pasos son guiados”.

(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

538541_320510301378601_1726012847_n (1)

Febrero 2… Confiemos en nuestro Poder Superior

Exaltar a Dios

Decidimos poner nuestras voluntades y nuestras vidas al cuidado de Dios, como nosotros lo concebimos. (Paso Tres de Al-Anón).

Se habla mucho acerca de un Poder Superior, Dios, tal y como nosotros lo concebimos. Sentimos gran alegría cuando empezamos a entenderlo a El.
La espiritualidad y el crecimiento espiritual son la base del cambio. Recuperarse de la codependencia no es una tarea de “hágalo usted mismo”.
¿Es Dios un capataz implacable? ¿Un mago de duro corazón que nos avergüenza con trucos sacados de la manga? ¿Esta sordo Dios? ¿Es descuidado? ¿Nos abandonara a nuestra suerte? ¿Rencoroso?
No.
Un Dios amoroso, un Dios a quien le importamos. Ese es el Dios de nuestra recuperación. No más dolor que el que es necesario para nuestra curación y purificación. Tanta bondad y alegría como nos quepan en el corazón, en cuanto nuestro corazón se haya curado, esté abierto y listo para recibir. Dios: que nos aprueba, que nos acepta, que nos perdona al instante.
Dios ha planeado darnos algunos regalitos para iluminar nuestro día, y a veces, sorpresas grandes, encantadoras, en el momento perfecto, perfectas para nosotros.
Maestro Artista, Dios tejerá juntas todas nuestras alegrías, tristezas y experiencias para crear un retrato de nuestra vida con profundidad, belleza, sensibilidad, color, humor y sentimiento.
Dios, tal como nosotros lo concebimos: un Dios amoroso. El Dios de nuestra recuperación.

“Hoy me abriré al cuidado de un Dios amoroso. Luego, dejaré que Dios me muestre Su amor”.

(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

JESUS  Y NIÑO 8

Febrero 1… Paso Dos

21691_432890870100176_1151488385_n



Llegamos al convencimiento de que un Poder Superior podría devolvernos al sano juicio. (Paso Dos de Al-Anón).

Legamos a crecer en una vida mejor a través del enorme regalo de otras personas de escucharlas, de observarlas, de ver cómo funciona en sus vidas el regalo de la recuperación.
Hay un Poder Superior a nosotros mismos. Hay una verdadera esperanza de que ahora las cosas serán diferentes y mejores para nosotros y para nuestra vida.
No estamos dentro de un programa de “hágalo usted mismo” . No tenemos que hacer uso de nuestra fuerza de voluntad para cambiar. No tenemos que forzar a que ocurra nuestra recuperación. No tenemos que obligarnos a salir del estado en que nos encontramos, ya que creemos que hay un Poder que es Superior a nosotros mismos y que este poder es el que obrará en nuestra vida. Este poder hará por nosotros lo que nuestros mayores y más diligentes esfuerzos no pueden conseguir .
Nuestro Poder Superior nos restaurará a una vida sana y beneficiosa. Lo único que hacemos nosotros es creer en él. Mira. Observa. Ve a la gente que te rodea. Ve cómo se ha curado. Y luego, descubre tu propia fe. Tu propia creencia, tu propia curación.

“Hoy, a pesar de mis circunstancias, creeré hasta donde soy capaz que un Poder Superior a mí mismo puede restaurarme a una forma sana de vivir en paz, y que así lo hará. Luego, me relajaré y permitiré que Él lo haga”.

(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

agua_mágico_despertar

Enero 29… Asiste a las reuniones

422911_382643891755392_1623600527_n

Aún me sorprende, después de haber estado años en recuperación, lo fácil que me resulta convencerme a mí mismo de no asistir a las reuniones. También me sigue sorprendiendo lo bien que me siento cando sí voy. (Anónimo).

No tenemos por qué quedarnos atascados en nuestra aflicción y malestar. Tenemos una alternativa inmediata que nos ayudará a sentirnos mejor: asistir a una reunión, a un grupo de apoyo de Doce Pasos. ¿Por qué resistirnos a lo que puede ayudarnos a sentirnos mejor? ¿Por qué quedarnos con nuestra obsesión o depresión cuando asistir a una reunión -aunque ésta sea una reunión adicional- nos ayudará a sentirnos mejor? ¿Acaso estamos demasiado ocupados?
Cada semana tiene 168 horas. Destinar una o dos horas a una reunión puede maximizar nuestro potencial para las
otras 166. Si nos quedamos en nuestro “rollo codependiente” , fácilmente nos podemos pasar la mayoría
de nuestras horas de vigilia obsesionados, quedándonos sentados sin hacer nada, echados en la cama sintiéndonos deprimidos, o satisfaciendo las necesidades de otra gente. No dedicar esas dos horas a asistir a una reunión puede hacer que desperdiciemos las otras horas que nos quedan.
¿Demasiado cansado?
No hay nada tan revigorizante como volver a tomar el paso. Asistir a una reunión puede lograr que lo retomemos.

“Hoy me acordaré de asistir a las reuniones de ayuda”.

(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

????????????????

Enero 25… El Paso Uno

a11

Admitimos que éramos impotentes ante el alcohol, que nuestras vidas se habían vuelto ingobernables. (Paso Uno de Al-Anón).

Para los codependientes en recuperación, hay muchas versiones diferentes del Paso Uno. Algunos de nosotros admitimos la impotencia ante el alcohol o ante el alcoholismo de otra persona. Otros admitimos la impotencia ante la gente; otros más ante el impacto de haber crecido dentro de una familia de alcohólicos.
Una de las palabras más significativas del Primer Paso es la palabra admitimos, así, en plural . Nos hemos reunido porque tenemos un problema en común, y al reunirnos, encontramos una solución común.
Al ser miembros de algún programa de Doce Pasos, muchos de nosotros descubrimos que, aunque nos hayamos sentido solos en nuestro dolor, otros han experimentado un sufrimiento similar. Y ahora muchos se están uniendo en una recuperación similar.
Admitimos, ¿quiénes? nosotros. Una parte importante de la recuperación. Una experiencia compartida. Una fuerza que se
comparte, que es más fuerte porque se comparte. Una esperanza compartida, de una vida y relaciones mejores.

“Hoy estaré agradecido por toda esa gente alrededor del mundo que se llama así misma “codependiente en recuperación”. Me ayuda saber que cada vez que uno de nosotros dan un paso hacia adelante, empuja al grupo entero hacia adelante”.

(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

553608_271948949573340_188762130_n

Sexto Paso Terapia (CoDA)

Jessdeloscaminos (1)

SEXTO PASO. “ESTUVIMOS ENTERAMENTE DISPUESTOS A DEJAR QUE DIOS ELIMINASE NUESTROS DEFECTOS DE CARÁCTER”.

En los pasos cuatro y cinco identificamos y admitimos nuestros patrones de pensamiento, sentimiento y conducta. Vimos las maneras en que estos patrones afectan nuestras vidas y las de otros. El sexto paso es más que tomar una acción difícil o desafiar una creencia atesorada. El mensaje del sexto paso fue claro .

DISPONTE A CAMBIAR – ENTERAMENTE DISPUESTOS. En un principio el concepto “enteramente dispuestos” parecía
imposible de llevarse a cabo, muchos de nosotros creíamos que significaba que teníamos que dar este paso sin miedo, una vez más pusimos la carroza antes que el caballo, equivocadamente asumimos que podíamos liberar nuestros defectos de carácter en la medida en que estuviésemos dispuestos a que nos liberasen de ellos.
Se nos recordó que “enteramente dispuestos” significa completamente preparados. El haber terminado el quinto paso representa gran parte de esa preparación. Examinamos más de cerca esta frase y nos dimos cuenta que podemos palparla en nuestro diario vivir. Por ejemplo, si estamos en un restaurante y el mesero no nos tomó la orden con la rapidez que a nosotros nos pareciera que debiera de ser, tenemos algunas opciones: podemos actuar como antes, para algunos de nosotros esto puede ser actuar irritados, o quizás quedarnos callados; para otros la reacción puede ser de resignación, ya que dudamos para hablar a nuestro favor. Lo que descubrimos en el sexto paso fue una nueva opción. Nos enfrentamos con un defecto de carácter, en este caso la impotencia, y nos preguntamos a nosotros mismos si estamos enteramente dispuestos a que se nos eliminase, la elección fue nuestra .
Si nuestra respuesta fue NO debimos medir las consecuencias de este nuestro defecto, no solo en otros, sino en nosotros mismos ¿Estamos dispuestos a seguir pagando por este tipo de actividades? Comenzamos a entender que una actitud o comportamiento procedente de un defecto de carácter nunca nos lleva a la PAZ de pensamiento que estamos buscando.
Sin importar lo que esas VOCES EN NUESTRA CABEZA digan.
Pero ¿qué hay de los defectos que creemos que necesitamos para sobrevivir? Falso orgullo, arrogancia, autosuficiencia, son generalmente los subtitulos para una baja autoestima. El resentimiento parecía acolchonar
nuestros límites contra la invasión. El miedo nos tenía a muchos en alerta por aquellos que quisieran lastimarnos ¿cómo podríamos algún día estar enteramente dispuestos a que estos defectos se eliminasen?
La respuesta vino a nosotros que todos nuestros defectos de carácter eran, de alguna manera, productos de nuestra propia voluntad. Existían herramientas de supervivencia en nuestro pasado y a pesar de que parecían ser para nuestro bienestar, ya no eran suficientes. Queríamos vivir y no solamente sobrevivir y para ello necesitábamos un programa limpio

– DEJAR A DIOS QUE ELIMINASE TODOS NUESTROS DEFECTOS DE CARÁCTER.

Como en el caso anterior, en el sexto paso se sugiere que pongamos nuestra voluntad a un lado y dejemos a
Dios el trabajo . A través de nuestras vidas, la mayoría de nosotros hemos sobrellevado la adversidad en nuestros términos (a nuestro modo).
Apoyándonos en nuestros defectos para atravesar situaciones dolorosas y a menudo complejas, muchos de nosotros hemos usado a nuestro Poder Superior, dirigiéndo este poder para hacer nuestro mandato: “Querido Dios, haz que ella me ame”. “Oh, Dios mío, no dejes que él me abandone”, “Señor, hazlos que me den este trabajo ahorita mismo”.
Decíamos estas oraciones tan honestamente como podíamos. El problema era nuestro acercamiento, erróneamente, cuando nos veíamos a nosotros mismos estropeados, nuestra arrogancia nos hacía pensar que nosotros solo teníamos la respuesta a los problemas de todos los demás, incluyendo los nuestros, fue este razonamiento distorsionado lo que nos dejó en tal estado de ingobernabilidad. En el sexto paso se nos ofreció una solución

– PONER NUESTRA RECUPERACIÓN EN MANOS DE DIOS – otra vez.

Pero ¿qué hay de lo que dice que dejamos TODOS nuestros defectos a Dios? ¿Porqué no estar enteramente dispuestos a que Dios eliminase ALGUNOS de nuestros defectos? Se nos sugirió que viéramos esos defectos como una concha protectora, con la que hemos crecido, aferrarnos a ello sería como autodestruirnos, como un pájaro quedándose con un pedazo de su cascarón, o una mariposa colgándole un pedazo de su capullo. A este punto de nuestra recuperación, nuestros defectos de carácter no nos protegen para nada, eran un exceso de equipaje que nos hundía a menudo, limitándonos hasta nuestro potencial .

En este momento estoy enteramente dispuesto a liberarme de mis defectos, en este momento estoy enteramente dispuesto a someter mis defectos de carácter a Dios, sabiendo lo grande que es el poder del deseo de sanar. Cada nuevo paso tomado en mi recuperación, sin importar lo pequeño que parezca, es una afirmación de mi totalidad. Habiendo estado dispuesto a que Dios eliminase nuestros defectos, estuvimos deseosos de pedir.

ACTIVIDAD SUGERIDA:

1.- Tomar todo el tiempo necesario para meditar y orar “que Dios transforme todos sus defectos de carácter”. Utilizar la imaginación, imaginar que esta actuando de una manera diferente, transformada, y pedir a Dios que lo facilite.-

2.- Lectura bíblica sugerida: Efesios 4, 22-32 (Revistanse de la persona Nueva)

22 Con respecto a la vida que antes llevaban, se les enseñó que debían quitarse el ropaje de la vieja naturaleza, la cual está corrompida por los deseos engañosos; 23 ser renovados en la actitud de su mente; 24 y ponerse el ropaje de la nueva naturaleza, creada a imagen de Dios, en verdadera justicia y *santidad. 25 Por lo tanto, dejando la mentira, hable cada uno a su prójimo con la verdad, porque todos somos miembros de un mismo cuerpo. 26 «Si se enojan, no pequen.»[a] No dejen que el sol se ponga estando aún enojados, 27 ni den cabida al diablo. 28 El que robaba, que no robe más, sino que trabaje honradamente con las manos para tener qué compartir con los necesitados. 29 Eviten toda conversación obscena. Por el contrario, que sus palabras contribuyan a la necesaria edificación y sean de bendición para quienes escuchan. 30 No agravien al Espíritu Santo de Dios, con el cual fueron sellados para el día de la redención. 31 Abandonen toda amargura, ira y enojo, gritos y calumnias, y toda forma de malicia. 32 Más bien, sean bondadosos y compasivos unos con otros, y perdónense mutuamente, así como Dios los perdonó a ustedes en Cristo.

(Tomado de Codependientes Anónimos (CoDA) y del Libro Co-dependencia ¿Es posible recuperarse? de M. Joan Gerards).

422719_488928841126896_121379041_n

Diciembre 14… Un pensamiento claro

427906_408579259174965_510769097_n


Esfuérzate por pensar claramente. Muchos de nosotros teníamos nublado el pensamiento por la negación. Algunos de nosotros incluso hemos perdido la fe en nosotros mismos porque nos hemos pasado cierto tiempo en un estado de negación. Pero perder la fe en nuestra forma de pensar no nos va a ayudar. En lo que necesitamos perder la fe es en la negación.
No recurríamos a la negación -ya fuera del problema de alguna otra persona o nuestro- porque fuéramos deficientes. La negación, ese mecanismo que absorbe los golpes al alma, nos protege hasta que estamos equipados para lidiar con la realidad.
Pensar claramente y estar en recuperación no significa que nunca recurriremos a la negación. La negación es el primer paso hacia la aceptación, y la mayor parte de nuestra vida estaremos luchando para aceptar algo.
Pensar claramente significa que no debemos permitirnos caer en la negatividad o en expectativas irreales. Mantenemos contacto con otras personas que están en recuperación. Asistimos a nuestras reuniones, donde hay paz interior y un apoyo realista. Trabajamos los Pasos, rezamos y meditamos.
Mantenemos una linea clara de pensamiento pidiéndole a nuestro Poder Superior que nos ayude a pensar claramente, y no esperando que el, y nadie mas, piense por nosotros.

“Hoy me esforzare por tener un pensamiento claro, equilibrado en todas las áreas de mi vida”.

(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

sanando emociones_magicodespertar

Anteriores Entradas antiguas

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 159 seguidores