Reflexión del Dia: 5 de Octubre

Preocuparnos y obsesionarnos nos mantiene con tal maraña en la cabeza que no podemos resolver nuestros problemas. Cada vez que nos apegamos de esta manera a alguien o a algo, nos separamos de nosotros mismos. Perdemos contacto con nosotros mismos. Damos en prenda nuestro poder y nuestra capacidad para pensar, sentir, actuar y cuidar de nosotros mismos. Perdemos el control.
Es horrible estar obsesionado con otro ser humano o con un problema. ¿Conoces alguna persona obsesionada con alguien o con algo? Esa persona no puede hablar de otra cosa, no puede pensar en otra cosa. Aunque parezca oírte cuando le hablar, sabes que no te escucha. Su mente está dando tumbos, va de aquí para allá en un interminable remolino de pensamientos compulsivos. Está preocupada. Relaciona todo lo que le dices (aunque no tenga nada que ver) con el objeto de su obsesión. Dice las mismas cosas, una y otra vez, usando las mismas palabras o cambiándolas ligeramente. Lo que tú digas no sirve de nada. Aunque le digas que pare, no sirve de nada. Probablemente lo haría si pudiera. El problema es que no puede hacerlo (en ese momento). Pues está a punto de estallar con la discordante energía de que está hecha la obsesión. Tiene un problema o una preocupación que no sólo lo molesta y lo controla.

(Melody Beattie de su Libro Ya No Seas Codependiente).

Reflexión del Dia: 4 de Octubre

Cuando un codependiente dice “creo que me estoy apegando a ti”. ¡Cuidado! Probablemente así es. La mayoría de los codependientes están apegados a la gente y a los problemas en sus entornos. Por “apego” no quiero decir el sentimiento normal de que la gente le caiga a uno bien, le interesen sus problemas o se sienta en conexión con el mundo. Apegarse es involucrarse en exceso, a veces de una manera desesperadamente intrincada.
El Apego puede adoptar varias formas:
􀀀- Podemos preocuparnos excesivamente por una persona o un problema (en cuyo caso es apego es de nuestra energía mental).
􀀀- O podemos acostumbrarnos y comenzar a obsesionarnos con la gente y los problemas que existen en
nuestro ambiente y tratar de controlarlos (en cuyo caso nuestra energía mental, física y emocional está dirigida al objeto de nuestra obsesión).
􀀀- Podemos volvernos reaccionarios en vez de actuar auténticamente por voluntad propia (el apego es de nuestra energía mental, física y emocional).
􀀀- Podemos volvernos emocionalmente dependientes de las personas que nos rodean (entonces sí estamos verdaderamente apegados).
􀀀- Podemos volvernos niñeras (rescatadores) de las personas a nuestro alrededor (apegándonos firmemente a la necesidad que tienen de nosotros).
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(Melody Beattie de su Libro Ya No Seas Codependiente).

Octubre 4… Fe y Dinero

A veces, no hay suficiente dinero para cubrir los gastos indispensables, mucho menos para darse algunos lujos.
Cuando la gente nos sugiere que hagamos un presupuesto, dejamos escapar una risita ahogada. Los gastos que necesitamos pagar para sobrevivir superan los ingresos.
Vemos la situación, meneamos la cabeza y decimos “no se puede”.
Muchos de nosotros hemos tenido que vivir estas situaciones. Este no es momento de llenarnos de pánico, no es el momento de desesperarnos.
El pánico y la desesperación nos llevan a tomar malas decisiones y a tomar acciones desesperadas. Este es el momento de sustituir el miedo por la fe. Este es el momento de confiar en que Dios satisfará nuestras necesidades.
Toma la vida de un día y una necesidad a la vez. Usa positivamente tus habilidades para la sobrevivencia. Sabe que tus posibilidades no están limitadas por el pasado ni por tus circunstancias actuales. Examina cualquier obstáculo que pudiera estar impidiendo el flujo de dinero en tu vida. ¿Tienes una actitud, un asunto, una lección que debes cambiar o aprender?
Tal vez, la lección sea una simple lección de fe. En los tiempos bíblicos se ha dicho que Jesús camino sobre el agua. Se ha dicho que sus seguidores podían hacerlo, también, pero que en el momento en que se dejaron apoderar del miedo se hundieron.
Durante épocas económicas difíciles, nosotros podemos aprender a “caminar sobre el agua” respecto de las cuestiones de dinero. Si hacemos un presupuesto y no hay suficiente dinero para sobrevivir y para pagar gastos legítimos, haz las cosas lo mejor que puedas, y luego déjalo ir. Confió en que tu Fuente proveerá tus necesidades. Si surge una emergencia y no hay dinero en efectivo para satisfacer la necesidad, mira mas allá de la cartera. Mira a tu Fuente. Pide a la provisión Divina, una provisión ilimitada, de todo lo que necesites.
Haz tu parte. Lucha por una actitud de responsabilidad económica en pensamiento y acción. Pide la Divina Sabiduría. Escucha la guía de Dios. Luego deja ir tus miedos y tu necesidad de controlar.
Sabemos que el dinero es una parte necesaria del estar vivos y viviendo y también lo sabe nuestro Poder Superior.

“Dios mío, trae a la superficie cualquier obstáculo y barrera que tenga en mi interior en lo concerniente al dinero. Ayúdame a cuidar de mí mismo económicamente. Si estoy apurado de dinero, disiparé el miedo y aprenderé a “caminar sobre el agua” en lo relativo a asuntos de dinero. No utilizaré esta actitud para justificar la irresponsabilidad. Yo haré mi parte, incluyendo dejar ir el miedo y confiando en que Tú harás el resto”.

(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

Reflexión del Dia: 3 de Octubre

Es posible incluso llegar a convencernos a nosotros mismos de que no podemos vivir sin alguien y que nos marchitaremos y moriremos si esa persona no está dentro de nuestra vida. Si esa persona es un alcohólico o tiene serios problemas, podremos tolerar el abuso y la enfermedad para mantenerla dentro de nuestra vida, a modo de proteger nuestra fuente de seguridad emocional. Nuestra necesidad se hace tan grande que nos conformamos con demasiado poco. Nuestras expectativas caen por debajo de lo normal, por debajo de lo que deberíamos esperar de nuestras relaciones. Luego, nos quedamos atrapados, varados.

(Melody Beattie de su Libro Ya No Seas Codependiente).

Reflexión del Dia: 19 de Septiembre

Las pérdidas que muchos codependientes deben encarar y aceptar a diario son enormes y continuas.
No son los problemas y las pérdidas comunes que la mayoría de la gente encuentra en una vida normal. Estas son pérdidas y problemas provocados por personas que son importantes para nosotros. Aunque los problemas son resultado directo de una enfermedad, condición o trastorno compulsivo pueden parecer actos deliberados y maliciosos. Estamos sufriendo a manos de alguien que amábamos y en quien confiábamos.
Estamos continuamente sin equilibrio, en lucha por aceptar cambios y problemas. No sabemos qué esperar, ni sabemos cuándo esperarlo. Nuestras circunstancias actuales están siempre en un estado de flujo.
Podemos experimentar pérdidas o cambio en todas las áreas. Nos sentimos enloquecer; nuestros hijos están irritados; nuestro cónyuge o amante actúa absurdamente; hemos perdido el coche; nadie ha trabajado durante semanas enteras; la casa es un desastre; y el dinero se ha desvanecido. Las pérdidas pueden darse en alud, todas a un tiempo, o pueden ocurrir gradualmente. Las cosas pueden entonces estabilizarse momentáneamente, hasta que una vez más perdemos el coche, el empleo, el dinero, nuestro hogar y las relaciones con gente que es importante para nosotros. Nos atrevimos a tener esperanza, tan sólo para ver hechos añicos nuestros sueños otra vez. No importa que nuestras esperanzas se basaran en falso sobre nuestros buenos deseos de que el problema desaparecería mágicamente. Esperanzas maltrechas son
esperanzas maltrechas. Desilusiones son desilusiones. Los sueños perdidos son sueños muertos, y conllevan
dolor.
¿Aceptar la realidad? La mitad del tiempo ni siquiera sabemos lo que es la realidad. Se nos miente; nos mentimos a nosotros mismos; y todo nos da vueltas en la cabeza. La otra mitad del tiempo, encarar la realidad sencillamente es más de lo que podemos soportar, más de lo que cualquiera puede soportar. ¿Por qué resulta tan misterioso que la negación sea una parte integral del alcoholismo o de cualquier problema serio que provoque pérdidas continuas? Tenemos demasiado qué aceptar; nuestras circunstancias actuales son abrumadoras. A menudo, nos vemos tan envueltos en crisis y en caos intentando resolver los problemas de los demás que perdemos la capacidad de aceptar algo. Y sin embargo, a veces debemos ponernos de acuerdo con lo que es. Si las cosas alguna vez van a ser distintas, debemos aceptar la realidad. Si alguna vez vamos a remplazar nuestros sueños perdidos con sueños nuevos y sentirnos sanos y en paz otra vez, debemos aceptar la realidad

(Melody Beattie de su Libro Ya No Seas Codependiente).

Reflexión del Dia: 15 de Septiembre

Lo más importante acerca de ser cuidadores es aprender a entender qué significa y cuándo lo estamos haciendo, para que podamos dejar de hacerlo.
Podemos aprender a reconocer un rescate. Rehúsate a rescatar. Rehúsate a permitir que la gente nos rescate. Tomemos responsabilidad por nosotros mismos, y dejemos que los demás hagan lo mismo. Ya sea que cambiemos nuestras actitudes, nuestras circunstancias, nuestras conductas o nuestras mentes, lo más amable que podernos hacer es apartar a las víctimas, es decir, a nosotros mismos.

(Melody Beattie de su Libro Ya No Seas Codependiente).

Reflexión del Dia: 13 de Septiembre

¡Yo soy una reaccionaria!
Ese pensamiento me hacía mella profundamente en la conciencia un día que estaba sentada en mi oficina. Había escuchado a la gente hablar sobre lo que es reaccionar, pero hasta ese momento no había entendido qué tanto había reaccionado yo. Había reaccionado a los sentimientos, conductas, problemas y pensamientos de otras personas. Había reaccionado a mis propios sentimientos, mis propios pensamientos, mis propios problemas. Mi punto fuerte parecía ser el de reaccionar a las crisis, pensaba que casi todo era una crisis. Reaccionaba en exceso. Dentro de mí se cocinaba un pánico oculto (que rayaba en la histeria) la mayor parte del tiempo. A veces reaccionaba escasamente. Si el problema que enfrentaba era significativo, a menudo usaba el arma de la negación. Reaccionaba a casi todo lo que entraba en mi conciencia y en mi medio ambiente. Mi vida entera había sido una reacción a las vidas, deseos, problemas, fracasos, éxitos y personalidades de otras personas. Hasta mi baja autoestima, en la cual hurgaba como en una bolsa de pestilente basura, había sido una reacción. Era como una marioneta con las cuerdas colgando, invitando y permitiendo que las jalara cualquier persona o cosa.
La mayoría de los codependientes son reaccionarios. Reaccionamos con ira, culpa, vergüenza, odio a nosotros mismos, preocupación, sentimientos heridos, gestos controladores, acciones solícitas, depresión, desesperación y furia. Reaccionamos con miedo y ansiedad. Algunos de nosotros reaccionamos tanto que nos resulta doloroso estar cerca de la gente, y torturante encontrarnos dentro de un grupo grande de personas. Es normal reaccionar y responder a nuestro medio ambiente. Reaccionar es parte de la vida. Es parte de interactuar, es parte de ser humano y de estar vivo. Pero nos permitimos irritamos tanto y distraernos tanto. Pequeñeces, cosas mayores —lo que sea— tienen el poder de descarrilarnos. Y nuestra respuesta después de que reaccionamos a menudo no es la que más nos conviene.

(Melody Beattie de su Libro Ya No Seas Codependiente).