Junio 17… Sometimiento

Aprende las lecciones de tus circunstancias actuales.
No tenemos que ir hacia delante resistiendo lo que es indeseable en nuestra vida hoy. Adelantamos, crecemos, cambiamos a través de la aceptación.
La evitación no es la clave; es el sometimiento lo que abre las puertas.
Escucha esta verdad: todos estamos en nuestras circunstancias actuales por una razón. Hay una lección, una valiosa lección, que debemos aprender antes de poder seguir adelante.
Algo importante está obrando en nosotros y en los que nos rodean. Quizá no lo identifiquemos hoy, pero podemos saber que es importante. Podemos saber que es bueno.
Vence no por la fuerza, sino por el sometimiento. La batalla se libra, y se gana, en nuestro interior. Debemos librarla hasta que aprendamos, hasta que aceptemos, hasta que sintamos gratitud, hasta que nos libremos.

“Hoy estaré abierto a las lecciones de mis circunstancias actuales. No tengo que etiquetar, saber o entender lo que estoy aprendiendo; a su tiempo lo veré claramente. Para hoy, la confianza y la gratitud bastan”.

(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

Junio 6… El don de la disposición

Estuvimos enteramente dispuestos a dejar que Dios nos liberase de todos estos defectos de carácter.(Paso Seis de Al-Anón).

Progresamos hasta el Paso Seis trabajando diligentemente, al máximo de nuestra capacidad, en los primeros cinco Pasos. Este trabajo nos dispone para un cambio de corazón, para estar abiertos a dejarnos cambiar por un Poder que es superior a nosotros mismos: ¡Dios!.
El sendero hacia esta buena disposición puede ser largo y duro.
Muchos de nosotros tenemos que batallar con una conducta o sentimiento antes de estar listos para dejarlo ir.
Necesitamos ver, una y otra vez, que la herramienta que alguna vez nos protegió ya no es útil.
Los defectos de carácter a que se refiere el Paso Seis son viejas conductas de supervivencia que alguna vez nos ayudaron a lidiar con la gente, con la vida y con nosotros mismos. Pero que ahora se están atravesando en nuestro camino y ya es tiempo de estar dispuestos a apartarlas.
Confía en este tiempo. Confía en que se te está preparando para dejar ir lo que ya no es útil. Confía en que un cambio de corazón se está operando en ti.

“Dios mío, ayúdame a estar listo para dejar ir mis defectos de carácter. Ayúdame a saber en mi mente y en mi corazón, que estoy listo para dejar ir mis conductas autoderrotistas, los bloques y barreras en mi vida”.

(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

Mayo 31… ¿Qué tal si?

Un día estaba hablando con una amiga acerca de algo que había planeado hacer. De hecho, me estaba preocupando de cómo reaccionaría una persona en particular hacia lo que yo tenía intención de hacer.

“¿Qué tal si no lo sabe manejar muy bien?, le pregunté. “Entonces”, me dijo mi amiga, “serás tú la que tendrás que manejarlo bien”.
“Los “qué tal si” nos pueden volver locos. Ponen el control sobre nuestra vida en las manos de otro. Los “qué tal si” son una señal de que hemos regresado a pensar que la gente tiene que reaccionar de una manera particular para que nosotros podamos seguir nuestro curso.
Los “qué tal si” son también una clave de que podemos estar pensando si podemos confiar en nosotros mismos y en nuestro Poder Superior para hacer lo que mejor nos conviene. Estos son retazos de maneras codependientes de pensar, de sentir y de comportarse, y son señales de miedo.
Las reacciones, sentimientos, gustos o desagrados de otros no tienen por qué controlar nuestras conductas, sentimientos y dirección. No necesitamos controlar la forma como los otros reaccionan ante lo que hemos elegido. Podemos confiar en que nosotros , con la ayuda de un Poder Superior, manejaremos cualquier resultado, aun el más incómodo. Y, amigo mío, podemos confiar en que lo manejaremos bien.

“Hoy no me preocuparé de las reacciones de los demás o de los eventos que están fuera de mi control. Mejor me concentrare en mis reacciones. Manejare bien mi vida hoy y confiare en que, mañana, podre hacer lo mismo”.

(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

Mayo 2… Nuestro Poder Superior

Para las próximas veinticuatro horas…

En la recuperación de la Codependencia vivimos solo por el día de hoy, lo cual es una idea que requiere de una enorme cantidad de fe. Nos rehusamos a mirar atrás, a menos que curarnos del pasado sea parte de la labor de hoy. Vamos hacia adelante solo para hacer planes. Nos concentramos en la actividad de este día, viviendolo al máximo de nuestra capacidad. Si hacemos esto durante un tiempo razonable, tendremos suficientes días al hilo de haber vivido sanamente para haber hecho algo grandioso de nuestras vidas. Nos sometemos a la voluntad de Dios. Dejamos de tratar de controlar y nos conformamos con una vida gobernable. Confiamos en la voluntad de nuestro Poder Superior para nosotros, en que está es buena, generosa y con una dirección.
Estamos aprendiendo, por medio del ensayo y error, a separar nuestra voluntad de la voluntad de Dios. Estamos aprendiendo que su voluntad no es perjudicial. Hemos aprendido que a veces hay una diferencia entre lo que otros quieren que hagamos y la voluntad de Dios.También estamos aprendiendo que Dios no ha tenido la intención de que fuéramos codependientes, de que fuéramos mártires, de que controláramos o de que cuidáramos excesivamente a los demás. Estamos aprendiendo a confiar en nosotros mismos.
… y la fuerza para cumplirla.
Parte de la recuperación es aceptar la impotencia. Una parte importante de la recuperación es reclamar la fuerza para poder cuidar de nosotros mismos.
A veces necesitamos hacer cosas que nos dan miedo o son dolorosas. A veces necesitamos salirnos, retractarnos o dar un paso adelante. Necesitamos pedir la ayuda de un Poder Superior a nosotros mismos para hacerlo. Nunca se nos pedirá que hagamos algo para lo que no se nos dé la fuerza para hacerlo.

“Hoy pido a una fuente de Poder energizante que me ayude. Ese Poder es Dios. Le pediré lo que necesito”.

(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

Mayo 1… Plegaria de la recuperación

Esta plegaria se basa en una sección del Gran Libro de Alcohólicos Anónimos:

“Gracias por haberme mantenido sobrio ayer. Por favor ayúdame a permanecer sobrio hoy. Para las próximas veinticuatro horas, oro pidiendo conocer Tu voluntad únicamente para mí y la fuerza para cumplirla. Por favor libera mí pensamiento de la obstinación, del egoísmo, de la deshonestidad y de las motivaciones erróneas. Envíame pensamientos, palabras y acciones rectos. Enséñame cuál debe ser mi siguiente paso. En tiempos de duda indecisión, mándame por favor Tu inspiración y guía. Te pido que me ayudes a resolver todos mis problemas para Tu gloria y honra.”

Esta plegaria es una plegaria de recuperación. Nos puede apoyar en cualquier situación. En los días siguientes exploraremos las ideas que contiene. Si rezamos esta plegaria, podemos confiar en que será respondida con un “sí”.

“Hoy confiaré en que Dios hará por mí lo que no puedo hacer yo solo. Yo haré mi parte, trabajando los Doce Pasos y dejando que Dios haga el resto”.

(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

Marzo 8… Sometimiento

Decidimos poner nuestras voluntades y nuestras vidas al cuidado de Dios, como nosotros lo concebimos. (Paso Tres de Al-Anón).

La manera como adquirimos fuerza es sometiéndonos a un Poder Superior a nosotros mismos. Adquirimos fuerza de una manera nueva, mejor, más efectiva de lo que creíamos posible.
Las puertas se abren. Se abren las ventanas. Ocurren posibilidades. Nuestra energía se canaliza, por fin, a áreas y aspectos que nos funcionan. Nos ponemos en sintonía con el Plan para nuestra vida y con el lugar que ocupamos en el universo.Y hay un Plan y un Lugar para nosotros. Lo veremos. Lo sabremos. El universo se abrirá y nos hará un sitio especial para nosotros, proveyéndonos todas nuestras necesidades. Será algo bueno. Entiende que es bueno ya, ahora.
Aprenderemos a adueñarnos de nuestra fuerza si estamos abiertos a ello. No tenemos que detenernos ante la impotencia y el desamparo. Esos son lugares temporales en los que reevaluamos dónde hemos estado tratando de tener fuerza cuando no teníamos ninguna.
Una vez que nos sometemos, ha llegado el momento de fortalecernos. Deja que la fuerza venga de manera natural. Ahí está. Es nuestra.

“Hoy estaré abierto a la comprensión de lo que significa adueñarme de mi fuerza. Aceptaré mi impotencia cuando no tenga fuerzas; y también aceptaré la fuerza que puedo recibir”.

(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

Marzo 4… El Poder Superior como fuente

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Dios, un Poder Superior tal como nosotros lo concibamos, en nuestra fuente de guía y de cambio positivo. Esto no significa que no seamos responsables de nosotros mismos. Lo somos. Pero en esto no estamos solos.
La recuperación no es un proyecto de hágalo usted mismo. No tenemos que preocuparnos demasiado acerca de cambiar.
Podemos desempeñar nuestra parte, relajarnos y confiar en que los cambios que experimentemos serán justo lo que nosotros necesitamos.
Recuperación significa que no tenemos que ver a otras persona como la fuente para satisfacer nuestras necesidades. Ellos podrán ayudarnos, pero no son la fuente.
A medida que aprendemos a confiar en el proceso de recuperación empezamos a entender que la relación con nuestro Poder Superior no es un sustituto para con nuestras relaciones con la gente. No necesitamos ocultarnos detrás de creencias religiosas o de usar nuestra relación con con el Poder Superior como excusa para dejar de asumir la responsabilidad que tenemos para con nosotros mismos ni para cuidar de nosotros mismos en las relaciones. Pero podemos ponernos en contacto con un Poder Superior a nosotros y confiar en que nos brindara la energía, la sabiduría y la guía para hacerlo.

“Hoy veré a mi Poder Superior como la fuente de todas mis necesidades, incluyendo los cambios que quiero hacer dentro de mi recuperación”.

(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

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