Libérate de ser Redentor(a)


Hace años, cuando se empezó a usar la palabra “codependencia”, se pensaba que este trastorno era típico de familiares de adictos, después se dieron cuenta que también aparecía en personas que cuidaban de familiares enfermos y en profesionales de ayuda. Pero la codependencia no se limita nada más a estos grupos, sino que permea a nuestras familias y a nuestra sociedad en todos sentidos, siendo una manera, desgraciadamente muy común, de relacionarnos
con nosotros mismos y con los demás.

En la codependencia hay diversos grados: desde un extremo peligroso, autodestructivo, donde la persona se olvida de sí misma y toda su energía está en otra persona, normalmente con una enfermedad ya sea la adicción u otra patología, hasta ejercer otras conductas codependientes que llevan un alto sufrimiento emocional pero sin llegar a la autodestrucción.

Robert Subby, un profesional experto en la recuperación de la codependencia, habla acerca de ella como “una conducta emocional, psicológica y conductual que se desarrolla como resultado de una exposición prolongada del individuo a, y a la práctica de, una serie de reglas opresivas”.Estas reglas que no se hablan, que no se dicen, se sobre entienden. Algunas de estas reglas que nos esclavizan son:

. No seas quién eres; sé bueno, correcto, fuerte y perfecto.
. No seas egoísta; cuida de los demás y descuídate tú mismo.
. No te diviertas, no seas simple ni disfrutes la vida.
. No confíes en los demás, ni en ti mismo.
. No seas vulnerable.
. No seas directo.
. No tengas cercanía con la gente.
. Adivina que es lo que se quiere.

Podemos ver el aprendizaje de estos mensajes en muchos y diferentes aspectos de nuestra educación… Así, sin ser su intención, todas estas reglas nos han enseñado a no confiar en nosotros, no confiar en nuestros sentimientos (“no debes de sentir eso”), creer que está mal ser como somos y que para ser dignos de ser amados necesitamos revestirnos de un traje falso llamado codependencia y así “aparentar” ser el ideal que los demás quieren.
Eres codependiente si:
. Has permitido que la conducta de otra persona te afecte, y estás obsesionado con controlar la conducta de esa persona.
. Crees que tu felicidad y bienestar dependen de lo que haga o deje de hacer otra persona.
. Sabes y tienes claridad de cómo se siente otra persona, qué hace, qué piensa, qué necesita
para vivir mejor, pero gran dificultad para poner la atención en lo que tú necesitas hacer por ti.
. Dices que no tolerarás determinada conducta y cuando aparece, la toleras.
. Piensas una cosa, sientes otra y haces otra.
. Te sientes forzado a ayudar a otros a resolver sus problemas.
. Tratas de complacer a otros y no a ti mismo.
. Te cuesta trabajo expresar sentimientos.
. Sientes que si no eres productivo no vales.
. Te sientes incómodo cuando te alaban o te obsequian algo.
. Te encuentras frecuentemente culpando a otros.
. Reaccionas en exceso en algunas situaciones.
. Dices “sí” cuando te gustaría decir “no”…
. Tu estado de ánimo, depende de alguna situación o persona.
Cuando hay codependencia, creemos que alguien/ algo es vital en nuestra vida y vital es el contacto con nosotros mismos.

Otra cosa muy grave con la codependencia es lo que se piensa que es AMOR. Esta palabra ha sido y es muy malentendida, es más, en el mundo en que vivimos, las canciones, poesías, novelas, lo que alientan y llaman amor, no es amor, es codependencia: letras de canciones como “…rómpeme mátame pero no me ignores, no mi vida, prefiero que tú me mates que morirme cada día…” En todo esto, hay muchas fantasías románticas al respecto, siendo el ideal de muchas jovencitas vivir un amor tan apasionado. Es alarmante saber la cantidad de jóvenes que se sienten atraídas por personalidades conflictivas, teniendo la íntima creencia de que “mi amor lo va a cambiar” o “nadie lo ha querido como yo”.

También tenemos metida hasta la médula, dos tipos de creencias con respecto al amor:
. Por un lado creemos que cuanto más suframos por amor, amamos más.
. Y por otro lado creemos que la felicidad de los demás depende de lo que nosotros hagamos.

No, nosotros podemos cooperar para la felicidad o dolor de alguien, pero en ningún momento dependen de nosotros.
Con este tipo de condicionamientos, se vuelve una necesidad imperante revisar la veracidad del mensaje recibido, y saber que tenemos todo el derecho y el deber, de llevar nuestra vida hacia la plenitud de lo que somos.
La forma en que mejor podemos ayudar a otros, es procurando ser nosotros mejores personas en todos sentidos y así poder enseñarles con el ejemplo.

¿Cómo vive un codependiente?

Vive con gran sufrimiento interno, volviéndose cada vez más irresponsable (cuando cae en alguna adicción) o demasiado responsable, no sólo de lo que a él le toca, sino de lo que concierne a los demás.

Siente que se “sacrifica” por los otros, ya que se niega muchas cosas a sí mismo. La lista de “no puedo por…” es muy grande.

Siente que los demás no lo valoran ni aprecian. Se pregunta: ¿cómo es posible que él/ella haga tal cosa si sabe lo que me duele?

Se siente culpable si algo o alguien se encuentra mal, pues se cree responsable de los sentimientos, pensamientos, acciones, deseos y necesidades de otros.

Tiene la sensación de “no hacer lo suficiente”, por lo que da hasta el cansancio, estirando
sus límites hasta volverlos inexistentes y permitiendo así abusos de todo tipo.

Dice “Sí”, cuando quieren decir “No”, para evitar los sentimientos dolorosos de culpa y de “no ser suficientemente bueno/a”, sin saber que se mete en un círculo vicioso, muy doloroso, del que Anthony de Mello ya habló:
a) Primero siente la necesidad de “rescatar” al necesitado que tiene enfrente.
b) Después se siente “victimizado”, abusado, ya que siempre da y los demás no le responden igual, con lo que viene el coraje y… c) Las ganas de desquite, por lo que agreden al otro de alguna manera.
d) Y con esto le vuelve a venir el sentimiento de culpa por haber sido tan malo y
e) Vuelve a rescatar… y todo el ciclo se repite.

Vive mucho de las expectativas de los demás, con la esperanza de que si el otro ve lo bueno que es o todo lo que lo quiere, terminará por cambiar y darle así, lo que ellos desean.

Tiene muchos “botones al aire” de manera que si alguien hace o dice algo, tocando alguno de ellos, inmediatamente reacciona con sentimientos dolorosos y para evitarlos, se sube a un carrusel de dolor y agonía.

Se siente victimizado, enojado y abusado, cuando no obtiene lo que necesita, por lo que guarda gran cantidad de enojo que reprime y que lo lleva a depresiones, enfermedades, compulsiones que se convierten en adicciones (alcohol,
drogas, trabajo, sexo, juego, comida…), pues cualquier cosa que se haga en exceso, para sentir bienestar, es una adicción al descuidar otras áreas de la vida. Así, la codependencia es la puerta de entrada al mundo de las adicciones.

¿Cómo viven los otros al codependiente?

De cómo se ve a si mismo, a como lo ven los demás, en ocasiones, parece el reverso de la medalla:

Lo ven controlador, pues él/ella es el único que sabe cómo se hacen las cosas y presiona a los demás, para que se hagan tal y como dice, sintiéndose espiados y juzgados.

Lo ven descalificador, pues las opciones y soluciones de los demás, no sirven, sólo las suyas son correctas, sintiendo una gran falta de respeto a la individualidad de cada quien.

Lo ven manipulador, pues usa a los demás como si fueran cosas. Es quién dice las cosas con la intención de que otra persona reaccione de determinada manera. Sus palabras dicen una cosa, y su lenguaje corporal, otra. Así lo ven chantajista, con mensajes indirectos: “Tu sabrás lo que haces… si quieres dejarme sola y enferma”. Manipula
a los demás para que le den lo que necesita, pues se considera incapaz de proporcionárselo él mismo.

Lo ven haciendo a los demás responsables de cómo se siente: “Tu me hiciste sentir…” ”Por tu culpa…”

Lo ven haciendo favores… y luego cobrándolos indirectamente.

Lo ven sobreprotector, que por un lado les agrada mucho: “alguien se hace cargo de mí”, y por otro lado, el mensaje que reciben con la sobreprotección y control es “Tú sin mi no puedes” “Tú no sabes como hacerle, yo si”, lo que les lleva a resentirse con ellos.

¿Que mantiene la codependencia?

El tener relación cercana con personas perturbadas, necesitadas o dependientes, la dispara.
La vivencia de que “Aquí no pasa nada”: después de vivir una situación fuerte, importante, se hace “borrón y cuenta nueva”, no se habla de eso, como si nunca hubiera sucedido.
La esperanza: por el deseo de que los sueños se hagan realidad, esperar sin fin el cambio de conducta del otro.
Creer en las palabras del otro y confiar que así será, sin observar los actos. Sabemos que lo necesario para que la mentira funcione es la necesidad de creerla.
El miedo a quedar desamparados. Creen que no pueden hacerse cargo de sí mismos, cuando se hacen cargo de otros.
La falta de contacto con los sentimientos.
La falta de conciencia de cómo son abusados y cómo abusan.
La comodidad de estar en una situación conocida y evitar el miedo al cambio.
El no querer soltar el control.

¿Pistas para superarla?

Hay una inmensa sabiduría en la Oración de la Serenidad, de los grupos de 12 pasos y dice:
“Dios dame serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, valor para cambiar las que sí puedo y sabiduría para distinguir la diferencia”.
Lo que NO podemos cambiar es al otro, su conducta, sus pensamientos, sus sentimientos.
Lo que SÍ podemos cambiar es a nosotros mismos, nuestros pensamientos, sentimientos y acciones.

. Trabajar en sanar nuestros sentimientos: Los sentimientos son nuestra brújula interna, que nos indican necesidades y al cubrirlas llegamos a la plenitud.
. Educar la mente: si nos damos cuenta, la mayoría de las veces nuestra mente, nuestros pensamientos se encuentran en el futuro (temiendo o deseando algo que creemos va a suceder) o en el pasado (con resentimientos o añoranzas).
Al poner la atención en nuestros sentidos, vivimos el presente. Cuidar al “monito borracho” de nuestra mente que va
de pensamiento en pensamiento. La mayoría de las veces que sufrimos, lo hacemos gratis: existe sólo en nuestra mente, no en la realidad. Educar la mente, es aprender a observarla, a detenerla y a decidir qué clase de pensamientos decides tener y cuáles no.
. Creer en los hechos, no en las palabras: a menos que los hechos respalden que puedas creer en las palabras.
. Cubrir nuestras necesidades: Las necesidades que queremos que alguien nos cubra, sean materiales o afectivas, cubrirlas nosotros. Cuando queremos que alguien haga algo positivo, preguntarnos si no somos nosotros quienes lo queremos hacer.
. Poner a los demás y a nosotros mismos los límites que necesitamos: hay señales, como si
de un semáforo rojo se tratara, que nos indican cuando necesitamos marcar límites: cuando nos sentimos victimados, abusados, enojados, cuando nos quejamos y lamentamos, es hora de marcar límites y de ver qué límites hemos traspasado.
. Escucharnos: escuchar nuestros pensamientos, nuestros sentimientos, nuestros sueños, anhelos, gustos. Escuchar nuestro cuerpo. Observar cómo respondemos.
. Desarrollar la autoestima: trabajando en nuestras imperfecciones y potencializando los dones que tenemos.
. Crecer espiritualmente: Buscando constantemente la “magia” de la vida, descubriendo al Creador Supremo, viéndolo en mil cosas. Trabajando en las imperfecciones, limitaciones, en nuestra parte “oscura”.
. Cuidar de nosotros, sin importar qué suceda y con quién estemos: conocer y ejercer nuestros derechos personales. Somos la única persona con la que estaremos toda nuestra vida a cada instante, por lo tanto, somos a quien más necesitamos cuidar.
. Desapegarnos, desprendiéndonos del cuidado obsesivo por otros, para hacerlo por nosotros mismos: en el desprendimiento hay mucho amor y respeto; respeto a tu capacidad de crecer, a tu capacidad de manejar tus problemas,
al modo como quieres vivir tu vida, y amor, amor a tu única individualidad, amor a la esencia del ser que eres. En el desprendimiento cambiamos la energía hacia nosotros: Dejamos de meter la mano en responsabilidades de otros y empezamos a hacernos cargo de nuestras responsabilidades: explorar nuestros sentimientos, satisfacer nuestras
necesidades y luchar por nuestros derechos teniendo límites claros.
El desprendimiento es el primer paso hacia la desvictimización, dejamos de ser víctimas de otros, de nosotros mismos, de nuestra historia personal, de la vida. Nos hace ver nuestra impotencia ante lo que no podemos controlar, para que recuperemos nuestro poder personal.

“Dejar ir” es permitir a los otros, que se
hagan responsables de sus vidas.
”Dejar ir”, es no criticar y manejar a alguien,
sino convertirme en lo que sueño ser.

Tomado del Libro Libérate de ser Redentora de Berenice Sainz Gómez)

33 Replies to “Libérate de ser Redentor(a)”

  1. 😦 Dios mio! cuantas veces acepte a hacer algo que odiaba y ella perfectamente sabia que odiaba, solo por hacerla feliz!
    cuantas veces no le resolví la vida entera por verla feliz y mi felicidad era su felicidad!!!
    Para que al final alegara que le fui infiel -siendo tan dependiente de ella me acuso de infiel- Que codependiente le es infiel a su pareja?

    1. Hola Alvarez. Me permito hacerte llegar esta reflexión: “Esa caja bellamente envuelta con un listón que creíamos que contenía nuestra felicidad y que alguien llevaba en sus manos, ¡es una ilusión!”. La felicidad esta en cada uno de nosotros y nos toca “luchar por alcanzarla”. Date el chance de ser FELIZ, todos nos merecemos vivir esa sensación maravillosa.
      Si deseas sanar tu alma, busca ayuda, solo así lo lograras.

  2. ! que duro! No puede ser! seria como ser otro, se me oprime el pecho de solo pensarlo, ¡que miedo!: casi que prefiero seguir en el mismo fango. No puede ser tan duro. Sin embargo ese cambio lo necesito. pero dar esos primeros pasos. ¿como? lloro de verme incapaz de hacerlo, hasta donde debo caer para pensar y empezar a levantarme, estoy paralizado ya no es miedo es terror.

    1. Hola Miguel. Tu reacción es “esperada”, para alguien que viene arrastrando el peso terrible de ser un Redentor permanente, un cuidador incansable, dejando atrás su propia vida. Es valido que estés paralizado, y hasta creas que es mejor seguir en el mismo lugar. Ponte a pensar que recibes ayuda profesional, que te insertas en algún Grupo de Apoyo CoDA en tu localidad, que el principio es fuerte pero también visualizate “sacando todo eso que has llevado a rastras” por muchos años y que hoy estas convencido de que esto no es vida ni mucho menos serenidad y paz interior. ¨¡Atrévete!; es por Ti. Si no puedes solo, para eso existen muchos quienes te extienden su mano y te acompañan en el Camino a la Serenidad. Recuerda que Tu lo Vales !!! Dios te bendiga y te ilumine la elección que debas asumir!

  3. Es increible todo lo que acabo de leer soy yo, siempre supe que tenia un problema pero no sabia que se llamaba codependencia , de haberlo sabido antes me hubiera podido evitar tantas cosas desagradables que me han pasado durante años , voy a buscar un grupo porque realmente me hace falta , muchas gracias …

  4. Una querida amiga me recomendó CODA y buscando en internet he llegado hasta aquí. He recorrido un largo camino en esto de la sanación emocional pero veo que aún es mucho lo que tengo que soltar y dejar atrás. Existe algún grupo virtual? Vivo en Italia y no se si aquí existan grupos de esta naturaleza y mucho menos en español.

  5. Dios mío, llevo casi un año trabajando en mi recuperación, he tomado varios cursos de codependencia, asisto a terapia grupal para codependientes y terapia individual, hace poco me integreé a Al Anón y recolecto y devoro con pasión todo material sobre este tema. Mi vida está teniendo muchos cambios sin duda, pero el dolor persiste, si bien es cierto ya no es tan violento como el de antaño, cada día me siento como si estuviera desahuciada. Esta es una enfermedad terrible que encima lleva mucho de estigma y vituperio, al menos mi entorno ha respondido aislándome y señalandome más.

    1. Un día a la vez, compañera… Así evito la angustia, enojo y tristeza del pasado, tanto como el miedo e incertidumbre por el futuro. Sólo por hoy me concentro en hacer, pensar y sentir lo que me pone bien, en equilibrio.

  6. Hola mi nombre es lisbeth y tambien soy codependiente y lo que mas me ha costado trabajar es la inseguridad en mi. Asisto cuando se me es posible a coda ya que no estoy en muy buenas condiciones de vivienda me he identificado con todos lo que han escrito sus experiencia gracias por estar ahí

  7. Yo me encuentro desesperada, por muchos años estuve yendo a otro tipo de grupos y hasta hace poco descubrí que soy codependiete, empece a ir a un grupo pero desgraciadamente por cuestiones económicas ya no puedo, yo vivo por Tecamac en los HEROES TECAMAC .
    Lo que nunca me había pasado como entrar en una depresión de no querer ni pararme me quede sin trabajo pero el problema no es ese, si no q tengo un hijo en recuperación y no se si es mi misma enfermedad la que me hace ver cosas y es un infierno el que vivo y lo hago vivir a el.
    Casi no como, no duermo bien y la comida me da nauseas, el miedo me paraliza
    Si saben de algún grupo que este cerca de donde vivo les agradecería me lo comuniquen por favor ya que cuando iba al grupo de CODA me sentía mejor.

    1. Reyna necesitas ayuda profesional, acaso tienes acceso a algún terapeuta en una institución sanitaria publica de tu ciudad, porque eso que describes es una Depresión severa y necesitas que ese profesional te diagnostique y establezca un plan terapéutico. Eso es prioritario y te toca asumirlo ahora, luego pasada la crisis aguda que tienes, conversa con ese especialista y coméntale que deseas estar adscrita a algún Grupo de Apoyo como es CoDA, enfatizale que te sirvió la experiencia pasada cuando asistías a las reuniones. Creo que esa actitud y decisión por tu parte ayudaría muchísimo a manejarte con tu hijo en recuperación. Te sugiero , si no sabes de Grupos CoDA en tu localidad, acércate a Grupos de Alcohólicos Anónimos (Al-Anón), son una fuente a utilizar para que den pistas de personas que te ayuden a localizar direcciones de otros Grupos que tu necesites. Realmente te toca “crecerte” ante este aluvión que vives, solo ese Ser Divino, sea cual sea tu creencia religiosa, puede sacarte a flote y darte las fuerzas espirituales que te hacen falta en estos momentos que sientes que “nadie puede ayudarte”. Aferrate a El. ¡Dios nos ama a Todos, y sabe, antes que nosotros mismos, de nuestras necesidades y como saciarlas. Ponte en Oración fuerte, El te escucha aunque no lo creas. Un abrazo fraterno y bendiciones para Ti.!

  8. Hola, estoy intentando localizar el Libro Libérate de ser Redentora de Berenice Sainz Gómez a través de alguna librería o por internet pero no lo consigo de ninguna manera.
    Un abrazo y muchas gracias!!

  9. Que doloroso descubrir que todas las características de un codependiente aquí descritas las poseo yo, eso quiere decir que soy una codependiente; jamas pensé padecer esta enfermedad, gracias a Dios ya estoy en manos de un profesional y próximamente asistiré a un grupo de CODA. Se que con la ayuda de mi maravilloso Dios y mi empeño voy a salir de esto.

    1. Me alegro mucho ! Yo estoy asistiendo a los grupos de CODA y estoy avanzando mucho en mi recuperacion. Ya voy dejando de codepender , pero todo esto es con la ayuda de todos los compañeros que me entienden tan bien. Cpn la ayuda de mi poder superior y mi empeño y deseo de mejorar y mi determinacion en seguir trabajando los pasos de CoDa voy recuperandome y saliendo de esto , si !!!!!!!! Un buen mensaje de esperanza , para eso estamos para apoyarnos !

  10. acabo de salir de una relación en la que me he dejado la piel … Me ha robado mi esencia , mi espontaneidad. mis ganas de vivir intensamente ( curiosamente es lo que más gustaba de mi) y lo ha destruido , ahora después de dejar la relación ,
    sin hacerle el menor daño posible , sin pedirle nada. , y el durante un año se ha mantenido en su trono de soberbia i orgullo , ( esperando a que volviera con las orejas gachas y la cola entre las piernas ) cosa que no he hecho por DIGNIDAD , después de un año con separación de hecho , he tenido la gran suerte de conocer a alguien que me llena y me hace feliz…
    Y ahora me hace la vida imposible , no os cuento más pormenores porque va a por mi capaç de destruir toda mi vida
    Se siente despechado , demasiado orgullo i inseguridades
    Pero puede ser extremadamente peligroso
    Ke debo hacer?

  11. En Diciembre 2014 decidí separarme del hombre que por 24 años fuí codependiente como antes lo fuí de mi madre. Troné, no pude mas, resolvía muchas de sus cuestiones laborales, me sentía exausta, hubiera seguido, pero el problema es que había maltrato de su parte, gritos, ofensas, etc. Me sentía con demasiadas responsabilidades sobre mi. El problema es que ha pasado como un mes, me he sentido contenta, relajada, pero paralizada laborarmente!! No me puedo concentrar en nada, hoy con dificultad hice la comida, no quiero hacer nada!! Y eso me tiene mal!! Es parte de lo mismo esto?? O quedé loca de remate!! Bueno, ya lo estaba, pero la falta de concentración me tiene mal!!

    1. Hola mi nombre es Adriana y no controlo mis emociones, a mi me ayuda mucho cuando entro en depresion decir la oracion de la SERENiDAD, espero que te ayude igual que a mi. Saludos y bonito dia. 🙂

  12. Hola soy Araceli, hoy fui a ver a la psicóloga del colegio de mi hijo para comentarle sobre su comportamiento y el resultado fue que ella me indicó que soy codependiente. La verdad hasta hoy desconocía todo sobre CoDA. Ahora bien, solo tengo una pregunta para terminar con esta codependencia es INEVITABLE la separación de la pareja? porque leyendo sus comentarios veo que todas invariablemente señalan que se separan. La verdad no se si es porque recién descubro esta situación pero me gustaría saber si existe otro camino para dejar de ser codependiente sin que por ello deba, necesariamente que divorciarme de mi esposo.
    Gracias

    1. Para estar sobria en lo que es la codependencia , para nada es necesario dejar a la pareja. Para parar la codependencia es mas parar de codepender y codepender es cuando uno hace los patrones de la codependencia que los puedes ver aquí en la web oficial de CoDA :

      http://spanish.coda.org/

      Yo asisto a reuniones de Codependientes Anónimos y nunca he tenido que dejar a mi actual pareja. Lo que si he hecho gracias a CoDA es cambiar mi comportamiento codependiente que tenía hacia él. Ahora no tengo altísimas expectativas o ya no trato de contrlarlo porque le acepto y comprendo. Pero antes era yo la que exigía demasiado tiempo y atención de una manera desmedida , eso era codepender. Ahora ya soy mas objetiva y tranquila y eso ha ayudado mucho en la relación de pareja. Cuando calmo esa sed de amor y ser de dame demasiado afecto entonces lo que consigo con calmar es parar de codepender.

      LA SOBRIEDAD EN LA CODEPENDENCIA ES :
      Parar de hacer estos patrones , independientemente de tener pareja. PUEDES SEGUIR CON LA PAREJA Y PARAR LA PARTE DE CODEPENENCIA. PORQUE PARAR LA CODEPENENCIA ES NADA MAS Y NADA MENOS QUE PARAR DE HACER LOS SIGUIENTES PATRONES :

      Patrones de Negación

      Los codependientes:

      • Tienen dificultades para identificar sus sentimientos.
      • Minimizan, alteran o niegan sus sentimientos.
      • Se perciben como muy generosos y dedicados al bienestar de otros.
      • Carecen de empatía para con los sentimientos y necesidades de otros.
      • Califican a otros con sus propias características negativas.
      • Consideran que se pueden cuidar sin ayuda de otros.
      • Enmascaran su dolor de varias maneras, como rabia, gracia o aislamiento.
      • Expresan negatividad o agresión de maneras indirectas y pasivas.
      • Buscan la aceptación de personas no accesibles emocionalmente.

      Patrones de Baja Auto-Estima

      Los codependientes:

      • Tienen dificultad para tomar decisiones.
      • Juzgan duramente sus pensamientos, palabras y acciones, como si no fueran lo suficientemente buenos.
      • Sienten vergüenza al recibir reconocimientos, halagos o regalos.
      • Valoran la aprobación de otros de sus pensamientos, sentimientos y conductas, en lugar de la propia.
      • No se perciben como dignos de recibir amor, ni como personas valiosas.
      • Buscan constantemente el reconocimiento y los halagos de los demás, para así sentirse valiosos.
      • Tienen dificultad para admitir que han cometido error.
      • Aparentan tener la razón ante los demás e incluso mienten para dar buena apariencia.
      • Son incapaces de identificar o pedir lo que quieren y necesitan.
      • Se perciben como superiores a otros.
      • Buscan que otros les brinden sensación de seguridad.
      • Tienen dificultad para iniciar algo, cumplir con las fechas límites y completar proyectos.
      • Tienen problemas al definir las prioridades y los límites saludables.

      Patrones de Sumisión/Complacencia/Conformidad

      Los codependientes:

      • Son extremadamente leales y se mantienen en situaciones dañinas demasiado tiempo.
      • Comprometen sus valores e integridad para evitar el rechazo o la ira de otras personas.
      • Dejan de lado sus intereses personales para hacer lo que otros quieren.
      • Son muy sensibles a los sentimientos de otros y los asumen como propios.
      • Temen expresar sus creencias, opiniones y sentimientos cuando difieren de los de otros.
      • Aceptan el sexo como sustituto del amor que desean.
      • Toman decisiones sin tener en cuenta las consecuencias.
      • Renuncian a su propia verdad para obtener la aprobación de otros o evitar el cambio.

      Patrones de Control

      Los codependientes:

      • Creen que la mayoría de las personas son incapaces de cuidarse.
      • Tratan de convencer a otros de lo que deben pensar, hacer y sentir.
      • Ofrecen consejos y guía sin que nadie se los pida.
      • Se resienten cuando los demás rechazan su ayuda o consejos.
      • Despilfarran regalos y favores a los que desean influir.
      • Usan el sexo para obtener aprobación y aceptación.
      • Tienen que sentirse necesitados para tener una relación con otros.
      • Exigen que otros satisfagan sus necesidades.
      • Utilizan el encanto y el carisma para convencer a otros de su capacidad de ser cariñosos y compasivos.
      • Usan la culpa y la vergüenza para explotar emocionalmente a otros.
      • Se niegan a colaborar con otros, hacer compromisos o negociaciones.
      • Adoptan una actitud de indiferencia, impotencia, autoridad o rabia para manipular los resultados.
      • Usan jerga de recuperación en un intento de controlar la conducta de otros.
      • Fingen estar de acuerdo con otros para obtener lo que desean.

      Patrones de Evitación

      Los codependientes:

      • Actúan de formas que invitan a otros rechazar, avergonzar, o expresar rabia hacia ellos.
      • Juzgan duramente lo que otros piensan, dicen o hacen.
      • Evitan la intimidad emocional, física o sexual como medio de mantener las distancias
      para sentirse más seguros.
      • Permiten que sus adicciones a la gente, los lugares y las cosas, los distraigan para evitar
      intimidad en las relaciones personales.
      • Utilizan comunicación indirecta y evasiva para evitar los conflictos o los enfrentamientos.
      • Disminuyen su capacidad de tener relaciones saludables al renunciar el uso de todas las
      herramientas de la recuperación.
      • Reprimen sus sentimientos o necesidades para evitar sentirse vulnerables.
      • Atraen a otros, pero cuando se acercan, los alejan.
      • Renuncian a entregar su propia voluntad, a fin de evitar rendirse ante un poder mayor que
      ellos mismos.
      • Consideran que las demostraciones de emoción son una señal de debilidad y por eso
      se niegan a expresar aprecio.

      FUENTE : Web oficial de Codependientes Anonimos
      http://spanish.coda.org/index.cfm/programa-coda-relaciones-codependencia-codependientes-anonimos/patrones-de-la-codependencia-2011/

  13. Hola, hola
    Muchas gracias, por tantas reflexiones de vida.
    Doy gracias a DIOS por toda la gente que se cruza en nuestros caminos para guiarnos y poder
    encontrar una luz de esperanza.
    Saber que no estamos solos en un tremendo océano de dolor, poder encontrar una salida,
    poder comprendernos a nosotros mismos y saber poner prioridades a nuestras necesidades.
    MUCHA LUZ A TODOS

    1. Hola.
      Gracias por compartir la información, al igual que varios de quienes aqui escribieron, tampoco sabia que era codependiente, leer todo esto me llena de incertidumbre tal vez porque aún no me cae el veinte de muchas cosas (¿será negación?) o quizas el hecho para mi de querer saber mas sobre este trastorno me confunde y me hace dudar preguntándome ¿No será que querer saber de la codependencia es para mi una mantener el control? y sin embargo lo leído en relación a los miedos me deja pensando. Desde niña me fue enseñado a conocer lo que debo hacer digamos que la seguridad implica conocimiento para mi; suena paradójico pero estar en este camino donde como la mayoría de quienes somos code me llena de temor primero saber donde estoy aun me cuesta reconocer y aceptar que se vale equivocarse, que sigues valiendo aún si te equivocas por que eres valioso.
      Hablan sobre el hecho de ser cariñoso para buscar aprobación y cariño, de recurrir a cuestiones de sexo para sentirse aprobados y sustituirlo por el amor , sin embargo también es cierto no nos creemos merecedores de las atenciones, la aprobación y los halagos de nadie, quiero pensar que es parte de la falta de autoestima ( creo que estoy en este paso) y me es todavía complicado mantenerme en serenidad y dejar el control, me aisló y lucho contra mi ansiedad de querer ser rescatadora y correr a cumplir cosas de las siempre me hice cargo ( responsabilidades que no eran mías) en el lenguaje del adiós uno de los pasos habla sobre hacer un listado de ¿cuales son mis responsabilidades verdaderas? he buscado en Internet sobre que es una responsabilidad verdadera y que no, suena tonto para una mujer soltera de 33 años, pero de verdad siento que realmente nunca conocí cuales eran mis responsabilidades reales cuando en realidad siempre fueron en torno a mi familia, y como dicen en ser buena, amable, atenta y cordial para agradar a los demás.
      Podrían orientarme sobre responsabilidades reales ya que no me es posible por cuestiones economicas seguir asistiendo a terapia ni aun grupo CODA? Gracias

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