Meditación 13 de Febrero… Sentando las bases

Se han sentado las bases.
¿No ves eso?
¿No entiendes que todo lo que has pasado fue con un propósito?
Había una razón, una buena razón, para la espera, la lucha, el dolor y, finalmente, la liberación.
Has sido preparado de la misma manera que un constructor debe primero derribar y desenterrar lo viejo para dar paso a lo nuevo, su Poder Superior ha estado limpiando los cimientos en su vida.

¿Alguna vez has visto a un constructor en la construcción? Cuando comienza su trabajo, se ve peor que antes de comenzar. Lo que es viejo y decaído debe ser eliminado. Lo que es insuficiente o demasiado débil para soportar la nueva estructura debe eliminarse, reemplazarse o reforzarse. Ningún constructor que se preocupe por su trabajo pondría una nueva superficie sobre un sistema de soporte insuficiente. La fundación cedería. No duraría.
Si el producto terminado debe ser lo que se desea, el trabajo debe hacerse completamente de abajo hacia arriba. A medida que avanza el trabajo, a menudo parece ser un trastorno. A menudo, no parece tener sentido. Puede parecer que se pierde tiempo y esfuerzo, porque aún no podemos ver el producto final.
Pero es tan importante que los cimientos se coloquen correctamente si el trabajo divertido, los toques finales, es ser todo lo que queremos que sea.
Este tiempo largo y difícil en tu vida ha sido para sentar las bases. No fue sin un propósito, aunque a veces el propósito puede no haber sido evidente o aparente.
Ahora, la base ha sido puesta. La estructura es sólida.
Ahora es el momento de los toques finales, la finalización.
Es hora de mover los muebles y disfrutar de los frutos del trabajo.
Felicidades. Has tenido la paciencia para soportar las partes difíciles. Has confiado, te has rendido y has permitido que tu Poder Superior y el Universo te curen y te preparen.
Ahora, disfrutarás de lo bueno que ha sido planeado.
Ahora, verás el propósito.
Ahora, todo se juntará y tendrá sentido.
¡Disfruta!

“Hoy, me rendiré a la colocación de los cimientos, el trabajo de base, en mi vida. Si es hora de disfrutar de la colocación de los toques finales, me rendiré a eso y también lo disfrutaré. Recordaré estar agradecido por un Poder Superior que es un Master Builder y que solo tiene en mente mis mejores intereses, creando y construyendo mi vida. Estaré agradecido por el cuidado de mi Poder Superior y la atención a los detalles para sentar las bases, aunque a veces me impaciente. Me sorprenderé de la belleza del producto terminado de Dios”.

(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós-Serie de Meditaciones).

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Reflexión del Dia: 12 de Febrero

HABIENDO OBTENIDO UN DESPERTAR ESPIRITUAL, COMO RESULTADO DE ESTOS PASOS, TRATAMOS DE LLEVAR ESTE MENSAJE A OTROS CODEPENDIENTES Y DE PRACTICAR ESTOS PRINCIPIOS EN TODOS NUESTROS ASUNTOS. (Doceavo Paso de CoDA).

UN DESPERTAR ESPIRITUAL
Con frecuencia, cuando comenzamos la recuperación de lacodependencia nuestra visión de lo que significa esta recuperación es limitada. Asistimos a juntas, trabajamos los pasos y comenzamos a cuidar de nosotros mismos en primer lugar para aliviar el dolor que otra persona nos ha causado con su comportamiento. Nuestra esperanza es que podamos dejar de obsesionarnos por otros y dejar de sentirnos culpables o avergonzados de los problemas de otros.
Éstas son buenas razones para iniciar una recuperación, pero sólo son el principio.
Llega el momento de expandir nuestra visión y buscar más de la recuperación. Llega el momento en que nuestra recuperación, este programa y nuestros lugar en él ya no tratan de otras personas, sino realmente tratan de nosotros mismos y nuestro viaje.
Necesitamos ir a juntas el suficiente tiempo para aprender que no somos culpables del problema del otro. Necesitamos ir suficiente tiempo para aprender que es un programa “egoísta” de cuidar de nosotros mismos. Pero estas dos ideas no son el final; sólo son el principio.
Si dejamos de trabajar el programa en ese momento, nos hemos detenido en el punto de arranque.
Cada uno de nosotros realiza un viaje espiritual. Este viaje es gradual, progresivo, y sanador. En la medida en que seamos nosotros mismos, alcanzaremos niveles más altos de amor por nosotros mismos y por otros. Descubriremos una vida propia y nuevas formas de vivir este programa.
Descubriremos el fluir de la vida y escogeremos un camino para nuestra vida. Comenzaremos a ver la importancia de ese camino. Aprenderemos a vivir la vida en un planoespiritual, una vida que entonces se reflejará en el plano físico.
Este viaje nos llevará a lugares donde jamás planeamos ni esperábamos ir. Tendremos experiencias, experiencias que nos ayudarán a resolver asuntos importantes. En el camino, nos encontraremos experimentando una gama de emociones, desde el gozo hasta la desesperación.

Seremos atraídos a personas y circunstancias que necesitamos para ayudarnos a aprender y ayudar a la otra persona también. Muchas de las experiencias que nos llegan no serán lo que hemos pedido o deseado, pero a la larga aprenderemos que cada una nos tiene una lección importante, una que era crítica para moldear y formar quienes somos y en quienes nos convertiremos.
Cuando aprendemos a rendirnos ante nuestras circunstancias presentes, también aprendemos a confiar en que venga lo que venga será para nuestro bien. A la larga, veremos que trabajan cosas buenas en nuestra vida, mejores que las que pudiéramos haber planeado o imaginado. El bien no siempre viene fácilmente o sin una lucha.
Pero viene.
Nos haremos conscientes y seremos curados de nuestro pasado. Para citar el Libro Grande: “No nos lamentaremos del pasado ni desearemos cerrar la puerta que nos lleva a él” (p. 78). Esta sanación incluirá nuestra historia de relaciones.

Comportamientos autodestructivos en que hemos confiado la mayor parte de nuestra vida nos serán quitados y reemplazados por comportamientos nuevos y más efectivos. Habremos acabado con la autocompasión, excepto por recaídas momentáneas que nos impulsarán hacia adelante en la sanación.
La necesidad de ser perfectos será reemplazada por una sensación de amar y apreciarnos a nosotros mismos. Los miedos que nos han obsesionado serán reemplazados por la paz y la confianza, en nosotros mismos, en nuestra vida y en nuestro Poder Superior, y más adelante, en los demás. La desesperación será cambiada por la alegría y la esperanza. El ser mártires será reemplazado por un deseo de tratarnos bien a nosotros mismos.
La culpa que nos ha saturado nos será quitada.
Aprenderemos a reconocer cuando estamos bailando el baile oscuro de la muerte en una relación, y aprenderemos cómo salir de ésta. Aprenderemos a identificar el “gatillo codependiente” en las relaciones, ese momento en que las cosas comienzan a cambiar de lo que esperábamos y comenzamos a sentirnos enloquecidos porque la realidad se ha transformado.
También sabremos cuándo podemos abrir nuestros corazones al amor.
Aprenderemos lo que significa cuidar de nosotros mismos. Sabremos que no estamos solos. Esa sensación de estar desconectados se reemplazará por una fuerte sensación de conexión, a nosotros mismos, a otros, y a nuestro Poder Superior. Sabremos que estamos siendo llevados y guiados por Un Poder superior a nosotros mismos.
Aprenderemos que podemos cuidar de nosotros mismos, ya que las herramientas que necesitamos nos serán dadas.
Comenzaremos a confiar en y depender del instinto y la intuición, en vez de la voluntad, el control, y las reglas. La necesidad de controlar a otros, las circunstancias y a nosotros mismos se nos quitará paulatinamente.
Veremos nuestras relaciones pasadas en una nueva luz y estaremos agradecidos por todas estas, aun las más difíciles y dolorosas, en la medida en que veamos el bien que cada una ha trabajado en nosotros.
Nuestros defectos de carácter más difíciles serán iluminados por una nueva luz. Muchos serán transformados en beneficios. Llegaremos a aceptar otros como una demostración de nuestra humanidad y unicidad.
Algunos de nosotros descubriremos otras adicciones, otros problemas propios que necesitamos enfrentar en este viaje. Llegaremos a aceptar esos asuntos como parte del viaje. Nos haremos conscientes de ellos y los manejaremos cuando sea el momento apropiado.
La vergüenza y el odio a uno mismo serán reemplazados por aceptación y amor a uno mismo. Ese amor a uno mismo se hará real y transformará nuestras relaciones con nosotros mismos y con los demás. Nos encontraremos dando y recibiendo amor en el sentido más elevado, y nuestras relaciones comenzarán a funcionar.

Nos sanaremos del impacto del abuso. Después de pasar por una gama de emociones que incluyen la negación, la rabia, y la tristeza, alcanzaremos el perdón para otros. Aprenderemos a perdonarnos a nosotros mismos.
Nuestras emociones y corazones sanarán y se abrirán.
Habremos terminado tanto con la inferioridad como con la superioridad. Comenzaremos a relacionarnos con otros como iguales y con compasión y comprensión para ellos y para nosotros mismos.
Nuestra tolerancia a la victimización disminuirá.

(Melody Beattie de su Guía de los Doce Pasos).

Meditación 12 de Febrero… Deja que la aventura te consuma.

El espíritu de la aventura se posa sobre nosotros lentamente a veces. Al principio, cuando soplan esos viejos vientos de cambio, damos la espalda, luchamos y resistimos. Solo queremos que las cosas sigan igual. Poco a poco dejamos de lado la necesidad de controlar. Permitimos que las cosas cambien y nosotros cambiemos con ellas.
Aceptamos el cambio.
Luego doblamos una esquina y encontramos una maravillosa lección allí, y luego otra, y otra. Pronto nos encontramos ansiosos por dar el siguiente paso, ansiosos por ver lo que se encuentra hoy frente a nosotros. ¿A dónde llevará mi camino? ¿Con quién me encontraré? ¿Qué voy a aprender? ¿Qué maravillosa lección está teniendo lugar ahora?
¡Y la aventura comienza a consumirnos!

Los pasos que has estado tomando te han estado guiando lentamente por un camino con más asombro y bondad en cada giro del camino. Aprendiste a tolerar el cambio. Ahora aprende a abrazarlo.
La aventura no es algo que haces. La aventura es tu vida. Reconoce lo dulce que es . Que soplen esos vientos de cambio.

“Dios, ayúdame a cultivar un espíritu de aventura en mi vida”.

(Melody Beattie de su Libro Mas del Lenguaje del Adiós).

Reflexión del Dia: 11 de Febrero

HABIENDO OBTENIDO UN DESPERTAR ESPIRITUAL, COMO RESULTADO DE ESTOS PASOS, TRATAMOS DE LLEVAR ESTE MENSAJE A OTROS CODEPENDIENTES Y DE PRACTICAR ESTOS PRINCIPIOS EN TODOS NUESTROS ASUNTOS. (Doceavo Paso de CoDA).

PRACTICAR ESTOS PRINCIPIOS
Otra parte del Doceavo Paso se refiere a “practicar estos principios en todos nuestros asuntos.”
Lo que esto significa para muchos de nosotros es aprender a practicar nuestros comportamientos de recuperación y los principios de los Pasos en todas las áreas de nuestra vida.
Eso significa que nos rendimos y aceptamos la sanación en todas las partes de nuestra vida.
Entregamos nuestra vida y relaciones que no funcionan y permitimos que estos principios nos den, a cambio, una vida y relaciones que sí funcionan.
Algunos de nosotros iniciamos la recuperación para solucionar nuestras propias adicciones.
Muchos de nosotros entramos en la recuperación pensando que en verdad es asunto de nuestros cónyuges y los efectos que sus problemas han tenido en nosotros. O quizá iniciamos la recuperación pensando que nuestro problema se centra en la familia. Quizá experimentamos
ingobernabilidad en una o todas las áreas de nuestra vida, pero con frecuencia es un solo problema serio en alguna de las áreas que logra fijar nuestra atención lo suficiente para llevarnos a buscar la recuperación. Inicialmente, entonces, limitamos nuestra tarea de recuperación a enfrentar el reto en esa área específica, ya sea con la persona que causa problemas en nuestra vida o con ese problema específico en nuestra vida que nos crea dolor. En algún momento, la felicidad de esta cortedad de visión desaparece. Comenzamos a ver que buscamos una solución para todos los aspectos de nuestra vida.
Hemos iniciado un viaje, un viaje espiritual.
Queremos sanación y salud en todas las áreas de nuestra vida: con amistades, amor, trabajo, recreación, familia, emociones, salud mental, salud física, y espiritualidad. Muchos de nosotros encontramos que esta solución, esta sanación de la vida entera, tiene lugar en un área a la vez.

Trabajamos los Pasos y enfrentamos una porción de nuestra vida a la vez. Recibimos nuestra sanación en un área a la vez.
Estos Pasos trabajan en todas las áreas de nuestra vida, sin importar cómo decidimos compartamentalizar estas áreas. Restaurarán la gobernabilidad a todas las áreas de nuestra vida.
Traerán sanación, paz, amor, y libertad a todas las áreas de nuestra vida.
Podemos practicar estos principios y recibir sus beneficios en todos nuestros asuntos: en nuestra vida casera, nuestros negocios, nuestras finanzas, nuestras relaciones amorosas, nuestras relaciones con parientes y amistades. Podemos practicar nuestros comportamientos de recuperación en todas las partes de nuestras vida porque son las mismas partes donde hemos practicamos nuestros comportamientos codependientes. En algún momento, despertaremos y sabremos que nuestra nueva forma de vida en realidad se ha convertido en una nueva vida.

(Melody Beattie de su Guía de los Doce Pasos).

Meditación 11 de Febrero… Seguir adelante

Aprende el arte de la aceptación. Es mucho dolor. (Libro Ya no seas Codependiente).

A veces, como parte de cuidarnos a nosotros mismos, se convierte en tiempo de poner fin a ciertas relaciones. A veces, llega el momento de cambiar los parámetros de una relación particular.
Esto es cierto en el amor, en las amistades, con la familia y en el trabajo.
Los finales y los cambios en las relaciones no son fáciles. Pero a menudo, son necesarios.
A veces, nos quedamos en relaciones que están muertas, por temor a estar solos o para posponer el inevitable proceso de duelo que acompaña a los finales. A veces, necesitamos quedarnos un rato, prepararnos, estar lo suficientemente fuertes y listos para manejar el cambio.
Si eso es lo que estamos haciendo, podemos ser amables con nosotros mismos. Es mejor esperar hasta ese momento cuando se siente sólido, claro y consistente para actuar.
¡Lo sabremos. Lo sabremos. Podemos confiar en nosotros mismos!
Saber que una relación está cambiando o está a punto de terminar es un lugar difícil para estar, especialmente cuando aún no es hora de actuar, pero sabemos que el tiempo se está acercando. Puede ser incómodo e incómodo, ya que la lección llega a su fin. Podemos sentirnos impacientes por ponerle un cierre, pero todavía no nos sentimos capaces de hacerlo. Esta bien. El momento aún no está bien. Algo importante todavía está sucediendo. Cuando sea el momento adecuado, podemos confiar en que sucederá. Recibiremos el poder y la capacidad de hacer lo que necesitamos hacer.
Terminar relaciones o cambiar los límites de una relación particular no es fácil. Requiere coraje y fe. Requiere una buena disposición de nuestra parte para cuidarnos y, a veces, permanecer solos por un tiempo.
Deja ir el miedo. Comprender que el cambio es una parte importante de la recuperación. Ámate lo suficiente para hacer lo que necesitas hacer para cuidarte y encuentra la suficiente confianza para creer que volverás a amar.

Nunca estamos empezando de nuevo. En recuperación, estamos avanzando en una progresión de lecciones perfectamente planificada. Nos encontraremos con ciertas personas, en el amor, la familia, las amistades y el trabajo, cuando necesitamos estar con ellos. Cuando la lección haya sido dominada, seguiremos adelante. Nos encontraremos en un lugar nuevo, aprendiendo nuevas lecciones, con nuevas personas.
No, las lecciones no son todas dolorosas. Llegaremos a ese lugar donde podemos aprender, no del dolor, sino de la alegría y el amor.
Nuestras necesidades serán satisfechas.

“Hoy, aceptaré donde estoy en mis relaciones, incluso si ese lugar es incómodo e incómodo. Si estoy en medio de los finales, enfrentaré y aceptaré mi dolor. Dios, ayúdame a confiar en que el camino en el que estoy ha sido planeado perfecta y amorosamente para mí. Ayúdame a creer que mis relaciones me están enseñando lecciones importantes. Ayúdame a aceptar y estar agradecido por los medios, los finales y los nuevos comienzos”.

(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós-Serie de Meditaciones).

Reflexión del Dia: 10 de Febrero

HABIENDO OBTENIDO UN DESPERTAR ESPIRITUAL, COMO RESULTADO DE ESTOS PASOS, TRATAMOS DE LLEVAR ESTE MENSAJE A OTROS CODEPENDIENTES Y DE PRACTICAR ESTOS PRINCIPIOS EN TODOS NUESTROS ASUNTOS. (Doceavo Paso de CoDA).

AYUDAR
Mi papel al ayudar no es hacer cosas por la persona a quien yo estoy tratando de ayudar, sino ser algo para él; no debo tratar de controlar o cambiar sus acciones sino, mediante la comprensión y el conocimiento, modificar mis reacciones.
Cambiaré mis reacciones negativas por positivas, mi temor por fe; el desprecio hacia lo que él hace por respeto hacia lo bueno que hay en él; la hostilidad por la comprensión; la manipulación o sobreprotección por libertad con amor, a fin de que él no se amolde a un estándar o imagen, y tenga la oportunidad para realizar su propio destino, sin importarme lo que él ha escogido ser.
Cambiaré mi dominio por estímulo; el pánico por la serenidad; la inercia de la desesperación por energía para mi crecimiento y para entenderme mejor.
Tenerse lástima a sí mismo obstruye la acción efectiva. Entre más doy rienda suelta a esto, más siento que la solución a mis problemas está en que los otros y la sociedad cambien y no en mí mismo. Así, me convierto en un caso sin esperanza.
Cuando miro el pasado con remordimiento, o trato de encontrar caminos para escapar a un futuro, y me mantengo allí con ansiedad y miedo por las posibilidades de lo que pueda suceder, estoy gastando toda mi energía, y esto me incapacita para vivir hoy. Vivir el hoy es la única forma de existencia.
“No pensaré en lo que los demás puedan hacer en el futuro, ni esperaré que ellos sean mejores o peores al pasar del tiempo, pues con tales esperanzas yo en realidad estoy tratando de crear. Amaré y dejaré que el otro sea.”
“Todas las personas siempre están cambiando. Si trato de juzgarlas, solamente lo hago en lo que yo pienso que sé de ellos, sin tomar en cuenta que hay mucho que no sé acerca de ellos.”
“Aceptaré los esfuerzos que los demás hagan para progresar y para tener muchos éxitos, de los cuales yo no tengo conocimiento.”
“Yo también siempre estoy cambiando” y puedo hacer que ese cambio sea constructivo si así lo quiero. Yo puedo cambiarme a mí mismo. a otros, sólo puedo amarlos.

(Melody Beattie de su Guía de los Doce Pasos).

Meditación 10 de Febrero… El riesgo de estar vivo

“Sé que nada va a durar para siempre”, dijo Charlie. “Pero la clave de la vida y ser feliz es actuar como si lo fuera”.
Muchos de nosotros hemos tenido nuestras ilusiones sobre la seguridad y la permanencia destrozadas. Cuanto más tiempo estemos vivos, más nos golpeará: nada es para siempre. Podemos planear muchas cosas, pero lo único que podemos planear con certeza es el cambio.
En algún momento de nuestras vidas, podemos habernos convencido de lo contrario. Nos entregamos a ese trabajo, ese proyecto o esa relación con todos nuestros corazones, solo para que llegara a su fin.
Es posible que algunos de nosotros hayamos decidido, después de suficientes ciclos de comienzos, intermedios y finales, que la manera de lidiar con esto nunca fue entregar nuestros corazones a ninguna persona o circunstancia, nunca permitirnos estar plenamente presentes y disfrutar el momento.
Si no entro completamente, no me lastimaré cuando termine, pensamos. Tal vez. Pero tampoco experimentarás el placer y la alegría, el sabor rico, dulce y pleno de esos momentos.
Bien, ahora eres más sabio. Sabes que nada dura para siempre. Sabes que en el momento en que algo comienza, el final también se ha escrito. Las personas nacen. Ellos mueren. Comienza un trabajo o proyecto. Entonces termina. Pero hay toda una seductora espera, invitándote a saltar y ver lo dulce que puede ser la vida. Además, cuando llegue el final, también se te habrá dado suficiente sabiduría, coraje y gracia para lidiar con eso, también.
¡¿Que estas esperando?
Adelante. Deja de contenerte. Salta!
Vive tu vida.

“Dios, dame suficiente fe y un poquito de soltarme para que pueda vivir cada momento plenamente”.

(Melody Beattie de su Libro Mas del lenguaje del Adiós).