Saltando la barda

Los Mandatos, según Berne, son clases de estímulos negativos que quedaron grabados como creencias negativas
incuestionables. Los mandatos son mensajes más emocionales y no verbales que verbales. Se envían y se reciben en momentos de estrés y afectan a áreas específicas de la identidad y el comportamiento natural de la persona.

Algunos de esos mensajes son:

“No existas”(no seas)
“No seas tú”, que puede tomar la forma de “No seas del sexo que eres”.
“No seas un niño” (“apúrate en crecer”), y asociado “No disfrutes”.
“No crezcas” (lo tratan como un bebé) que puede ser también “No seas sexual” o “No me abandones”.
“No confíes” (incluso, “no confíes en ti”, le hacen todo al niño)
“No lo hagas”, que toma a veces la forma de “No triunfes” o de “No lo lograrás”.
“No pienses”, a veces referido a algo concreto y otras veces “No pienses como tú piensas, piensa esto otro o piensa como yo”.
“No seas importante”, en general o en áreas específicas.
“No pertenezcas”.
“No te acerques”, que puede ser “No confíes” o “No ames”.
“No sientas”, que puede referirse a algo concreto o tomar la forma de “No sientas lo que sientes, siente lo que yo siento”, “No muestres tus sentimientos” o “No tengas sentimientos”.
“No estés bien” o “No seas sano”.
“No seas cuerdo” (siempre le dicen “loquito”)
“No goces”
“No, porque no”, que es vivido a veces como “No decidas”.

Otros Mensajes son:

Sé perfecto.
Inténtalo una y otra vez.
Date prisa.
Complace.
Se fuerte.

Cada familia se mueve dentro de sus propios puntos de referencia, dentro de su propia escala de valores y costumbres, y desea que los niños que traiga al mundo se adapten a su propia visión de la existencia. Entonces la familia se dedicará tesoneramente a REFORZAR todas las conductas, pensamientos y emociones del niño que se encuadren dentro de su ESQUEMA, y CASTIGARÁ o IGNORARÁ todas las que se aparten de el. Así poco a poco, los niños se harán una idea de QUÉ ES LO QUE SE ESPERA DE ELLOS, y comenzarán a amoldarse a los MANDATOS PARENTALES , para de esta forma gozar de la complacencia y las caricias de aquellos adultos que son importantes para ellos; aunque tengan que resignar sus preferencias personales, y hasta su propia salud o su vida, en casos extremos. Los padres no dan la mayor parte de estos mandatos a los niños con esas palabras exactamente, los transmiten indirectamente, sea en forma verbal o no verbal y generalmente sin estar conscientes de ello.

Sobre la base de las Creencias, Mandatos y Permisos que recibe un niño irá formulando una especie de Plan de Vida o Argumento. El Argumento de Vida es como una cinta grabada, como un CD que reproducirá la misma melodía cada vez que se la ponga. Esa cinta nos facilitará la MISMA REACCIÓN cada vez que se presente el MISMO ESTÍMULO, y además, nos llevará a elegir los estímulos que nos permitan utilizar ese CD, dentro de un cierto margen de creatividad y libertad.
El máximo EXPONENTE DE LA LIBERTAD que tenemos, es nuestra CAPACIDAD PARA CAMBIAR nuestro argumento infantil, por otro que se adapte más a nuestras necesidades adultas. Nuestros programas, libretos o guiones de vida se pueden cambiar. Para eso deben darse dos condiciones:

1.- Que la persona tome conciencia de que algo en su vida no va bien, y está en sus manos modificar los aspectos desfavorables; que no es simplemente una “Víctima de las circunstancias”.
2.- Que desee cambiar, asumiendo plena responsabilidad.

Para modificar el Argumento o “guión de vida” hay que identificar los mandatos que hemos tomado de nuestros padres o
figuras de autoridad, y que se han grabado en nuestro inconsciente como Creencias y siguen funcionando como bloqueadores o inhibidores de nuestro deseo. Cada mandato tiene su reverso, un PERMISO: de existir, de ser uno mismo, de lograr, de saber… Para cambiar y desarrollarnos, debemos darnos permiso y revocar los mandatos grabados.

Los Mandatos como Creencias:

Los Mandatos han quedado guardados como Creencias, condicionando nuestra percepción del mundo, sin que las percibamos de modo consciente. Gran parte de nuestras creencias limitantes provienen de los Mandatos, pero no todas.

Tipos de Creencia:

Facilitadoras: Son PERMISOS que influyen sobre nuestras capacidades y comportamientos:

Merezco amar y ser amado.
Amo la vida. Vale la pena vivirla.
Soy un ser lleno de recursos.
Puedo responsabilizarme de las consecuencias de lo que hago
Soy flexible y puedo adaptarme a distintos contextos
Puedo encontrar alternativas y soluciones
Tengo la capacidad de terminar lo que empiezo
Puedo disfrutar y divertirme
Puedo ir conociendo y resolviendo mis conflictos
Puedo aprender a conocer mis emociones y utilizarlas como señales
Puedo protegerme
Puedo aprender en quién confiar
Hago/hice lo mejor que puedo/pude
Puedo aprender de mis errores
Puedo soltar y dejar ir el dolor del pasado.

Limitantes: Se organizan como OBSTÁCULOS que nos bloquean, incapacitan y nos dificultan encontrar alternativas y recursos.

No puedo equivocarme
Debo hacer todo bien
Los cambios son dolorosos
Cuando disfruto algo, después tiene que pasar algo malo
Si hago algo bien, era mi deber y no tiene mérito
Las personas no cambian
Si no hago lo que los demás quieren, me van a dejar de querer.
Hay que correr, no hay que perder el tiempo
Todo lo que vale se hace sólo con mucho sacrificio
Soy víctima de las circunstancias
Es mejor dejar las cosas como están
Ser fuerte es no demostrar los sentimientos
Venimos al mundo para sufrir
Si estoy bien, alguien va a estar mal
No me merezco ser feliz porque….
Todo depende de mí
No me puedo perdonar…

Los Mandatos como autosabotaje:

Los Mandatos negativos que hemos incorporado, suelen aparecer en nuestra vida como un autosabotaje, como una “fuerza” o una voz que trabaja aparentemente en nuestra contra.
El autosabotaje es un esquema que opera dentro de nuestro Sistema de Creencias. Se manifiesta en que una persona expresa un deseo conciente que no es acompañado por sus acciones, indicando que hay alguna motivación negativa a algún nivel inconsciente.
A veces el Autosabotaje es masivo, cuando la persona se sabotea en la mayor parte de las situaciones de su vida, y otras veces es específico y circunscrito a algo en particular.

Formas de Autosabotaje:

Freud ya hablaba de Neurosis de Destino , como una forma de existencia donde retornaban periódicamente las
mismas cadenas de acontecimientos, generalmente desgraciados, a las cuales parece haberse sometido el sujeto como a una fatalidad exterior. En la Neurosis de Destino, las experiencias: se repiten a pesar de su carácter displacentero
se desarrollan según un guión inmutable, constituyendo una secuencia de acontecimientos en el tiempo aparecen como una fatalidad externa de la que el individuo se siente víctima.

La Compulsión a la Repetición se trata de un proceso ingobernable que hace que el sujeto se sitúe activamente en situaciones penosas, repitiendo así experiencias antiguas, sin recordar el prototipo de ellas, sino al contrario, con la impresión muy viva de que se trata de algo plenamente motivado en lo actual.

Freud estudió la Necesidad de Castigo , (tiene reparos para llamarle sentimiento de culpabilidad inconciente) que se manifiesta en personas que encuentran satisfacción en su sufrimiento, que buscan situaciones penosas o humillantes y se complacen en ellas. La Necesidad de castigo también se manifiesta en la reacción terapéutica negativa; donde “el analista tiene la impresión de una fuerza que se defiende por todos los medios contra la curación y que no quiere en absoluto desprenderse de la enfermedad y el sufrimiento”.
El Mandato puede ser: “No disfrutes”; o la creencia: “Si estás bien, los otros estarán mal”.

La Ganancia Secundaria del síntoma, que sería la percepción conciente o inconciente del beneficio que se obtiene con la situación.
El Mandato podría ser: “No estés bien”, “No estés sano”. O la creencia: “Si estoy enfermo recibo afecto”.

(Fragmentos del Documento “Los Mandatos Recibidos y Sostenidos” de Luis Berli)

Saltando la barda:

En nuestro sistema de creencias o mandatos parentales, existen algunos que son benéficos a nuestra salud mental y emocional, pero en su gran mayoría, se constituyen en pensamientos negativos o inútiles que afectan profundamente nuestra vida y que son difíciles de autoreconocer.

Usualmente no cuestionamos la veracidad de nuestras creencias, no ponemos en duda si nos afectan y de qué manera, ni mucho menos nos preguntamos por sus efectos en nuestra vida, simplemente damos por hecho que lo que pensamos es la verdad por la cual se debe regir nuestra vida y por ende la verdad frente a otros.

Sin embargo, en palabras del Psicólogo Alarcón, sólo una especie de “duda metódica personal” puede servirnos de alerta cognitiva y llevarnos a la búsqueda de nuestros propios referentes personales. En otras palabras, aprovechar la duda metódica personal y abrirnos paso a lo que solemos llamar crecimiento emocional, aprender a conocernos, crecimiento interior, retroalimentarnos personalmente, es decir, pensar sobre lo que pensamos, decimos, sentimos y hacemos.

El cuestionar nuestro sistema de creencias implica una fuerte y decidida voluntad para dar cabida a la necesidad del cambio personal, decidir y actuar coherentemente no es fácil, pero esa es precisamente la tarea.

Muy seguramente Usted se ha repetido muchas veces el adagio popular: “mas vale malo conocido que bueno por conocer”, pues bien, esta es otra idea irracional, que nos hace reversar el cambio e impide vencer el miedo a pasar de un estado a otro, nos imposibilita vencer el miedo de desorganizar nuestro actual sistema de creencias y reorganizarlos en uno nuevo que nos posibilite bienestar integral en mente, cuerpo y espiritu.

Para ayudarse en su cambio personal sobre sistema de creencias, mandatos parentales o ideas irracionales, puede tener en cuenta lo siguiente:

Entienda que todo es un proceso y el cambio es paulatino.
Si tiene algún credo o creencia en un Dios, poder superior, energía universal, etc, pues hable con El o Ella y entregue su proceso. (para mi este aspecto fue muy importante y fructífero).
Aprenda a meditar, orar y a buscar su fortaleza interior.
La conciencia es el primer paso hacia su cambio o curación: entender y aceptar que necesita un cambio.
Entréguese al cambio, abandone su resistencia permítase aprender lo que necesita aprender.
Si le gusta la lectura, lea libros sobre el tema, converse con otros al respecto.
Trabaje en su autoestima, autorreconocimiento y valía propia. Acepte halagos, consiéntase a si mismo y reconozca su prosperidad.
Saque tiempo para estar consigo mismo y pensar en su día, lo que le agradó o no, lo que disfrutó o no y por qué, lo nuevo, lo que aprendió.
Escriba sobre sus reflexiones personales, es una manera de irse soltando al cambio.
Busque actividades alternas que lo saquen de la monotonía y le permitan aprender otras cosas.
Revise su pasado y busque su propia manera de perdonar a otros y sobre todo perdónese usted mismo. Resuelva sus sentimientos de resentimiento y venganza.
Busque ayuda y orientación profesional si lo considera conveniente y necesario.
Trabaje visualizando y pensando cosas positivas para usted, su vida y su entorno.
Para finalizar, todo cambio implica mover estructuras quizás muy rígidas y que en cierta manera nos son fáciles para estar demasiado acomodados en situaciones que consideramos ventajosas, los cambios nos generan emociones de miedo pero también de curiosidad y hay que empujar duro para vencer el miedo y atreverse a la curiosidad, así que adelante y actúe con valentía hacia su sanidad emocional!

(Fragmentos del articulo de Lic. Luz Jeannette Rodríguez C.)

Walt Whitman expresa: “Tendrás entonces todo cuanto hay de grande en la Tierra y el Sol y nada tomarás ya nunca de segunda ni tercera mano, ni mirarás por los ojos de los muertos, ni te nutrirás por el espectro de los libros. Tampoco contemplarás el mundo con mis ojos. Ni tomarás las cosas de mis manos. Aprenderás a escuchar en todas direcciones. Y dejarás que la esencia del Universo se filtre por tu ser”.

LAS RAÍCES FAMILIARES INFLUYEN EN LA PERSONALIDAD DE LA FAMILIA:

No se que es eso de sentir poder dentro de mi. Se muy bien lo que es la indefension. También se lo que es sentirse pequeño y despreciable. Pero necesito entender por que me averguenzo tanto de mi mismo. Me siento así en todo lo que hago.

Puedes que procedas de un ambiente familiar nocivo en el que te quitaron el poder a trozos, sucesivamente. A medida que te iban quitando el poder, tu alma perdía también un trozo cada vez. Los hogares nocivos se suelen caracterizar por un mal uso y un abuso del poder. Ello tiene su origen en una persona dominante, que siempre tiene la razón, y una persona sumisa que siempre esta equivocada, junto con la circunstancia de que existen pocos adultos alrededor a los que el niño puede imitar.

En este tipo de familias la gente se sirve del ridículo como un medio del control social. Sus miembros se ríen de los demás, y en especial de quienes son diferentes o tienen problemas.

En un principio el niño cree que su familia tiene un gran sentido del humor. Al parecer, los demás están equivocados y su familia esta en lo cierto. Ahora bien, pronto advierte que su familia también se ríe de el cada vez que se siente herido. Empieza a agachar la cabeza y no suele mirar a la gente a los ojos. Sigue con la sonrisa en los labios, al margen de como se sienta. Esta aprendiendo la vergüenza. Esta perdiendo su Alma.

La mentalidad nosotros-ellos habla alto y claro: “Si quieres pertenecer a nuestra familia, entonces debes hacer lo que pensamos que es correcto. Sabemos lo que es correcto y los que no son de los nuestros están todos equivocados”.

Visto desde esta perspectiva la gente solo puede ganar o perder. Los ganadores se pavonean triunfantes; los perdedores lloran avergonzados. El mundo mas allá de la familia es un lugar peligroso y engañoso. Debemos permanecer dentro de la órbita de protección de nuestro mundo familiar. Los padres suelen decir cosas como :
“No encontraras a nadie que te apoye como nosotros, tienes que estar de nuestro lado o de lo contrario…”

Esta modalidad de control social mantiene atados y amordazados eficazmente a los miembros de la familia, conserva el status quo y no admite ningún cambio. ¡Bien por los de arriba!. A la cabeza de este tipo de familias suele encontrarse un “gran dictador”, que es quien establece el conjunto de reglas rígidas. Reglas que a su vez son ratificadas por el “potestativo principal” de ordinario la esposa. Los niños aprenden desde muy pronto que
¡nadie debe contrariar al Rey!. Este es un sistema familiar basado en la vergüenza.

(Dorothy May de su Libro Codependencia. Dependencia Controladora/Dependencia Sumisa)

REPROGRAMACION DE CINTAS VIEJAS- LAS AFIRMACIONES DAN RESULTADO:

Decídete a dar el primer paso por pequeño que sea. Concéntrate en el hecho de que estás dispuesto a aprender. Sucederán verdaderos milagros.

Ahora que sabemos un poco más acerca de lo poderosos que son nuestros pensamientos y palabras, es preciso que reordenemos nuestra forma de pensar y de hablar, con la práctica de pautas positivas. De esta forma lograremos resultados beneficiosos. ¿Estás dispuesto a cambiar tu diálogo interno y a convertirlo en afirmaciones positivas?. Recuerda que cada que tienes un pensamiento y cada vez que dices una palabra, estás haciendo una afirmación.
Una afirmación es un punto de partida. Nos abre el camino hacia el cambio. En el fondo es decirle al subconsciente: «Yo asumo la responsabilidad. Sé que hay algo que puedo hacer para cambiar». Cuando hablo de «hacer afirmaciones» me refiero al hecho de elegir frases o palabras que contribuyan a eliminar algo de nuestra vida o a crear algo nuevo, y esto ha de hacerse de forma positiva. Si dices: «No quiero volver a enfermar», el subconsciente retiene el concepto en el que has puesto el énfasis, es decir, «enfermar». Es preciso decirle claramente lo que uno quiere: «Me siento fabulosamente bien. Irradio buena salud».

El subconsciente es muy directo y honrado. No tiene intenciones ocultas ni usa estrategias. Lo que oye es lo que hace. Si dices: «Odio este coche», no te proporcionará un coche nuevo y maravilloso porque no sabrá qué es lo que quieres. Incluso si compras un coche nuevo probablemente lo vas a odiar muy pronto porque eso es lo que tú has estado repitiendo constantemente. El subconsciente sólo oye: «Odio este coche». Es necesario enunciar los deseos de forma positiva; por ejemplo: «Tengo un fabuloso coche nuevo que se adapta a todas mis necesidades». Cuando hay en mi vida algo que verdaderamente me disgusta, he descubierto que una de las maneras más rápidas de eliminarlo es «bendecirlo con amor». «Te bendigo con amor y te libero, te dejo marchar.» Esto funciona con personas, situaciones, objetos y casas. Incluso se puede probar con algún hábito del que uno desea librarse y ver qué sucede.

Te mereces el bien
¿Qué es lo que verdaderamente deseas en este momento? ¿Qué anhelas hoy que haya en tu vida? Piénsalo y después di:
«Acepto_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ (lo que sea que desees)». Aquí es donde me parece que la mayoría de la gente se queda estancada.

El problema esencial es la creencia de que no nos merecemos lo que deseamos. Nuestro poder personal reside en la manera como consideramos nuestro merecimiento. Nuestra falta de merecimiento nos viene de los mensajes que recibimos en la infancia. Vuelvo a repetir, no pensemos que apodemos cambiar debido a estos mensajes.
La manera de descubrir si crees que te mereces algo que es hagas una afirmación y te fijes en los pensamientos que surgen al hacerla. Entonces anótalos, porque cuando se ven escritos sobre el papel se vuelven muy claros. Lo único que nos impide sentirnos merecedores, o amarnos, o lo que sea, es la creencia u opinión de otra persona que hemos aceptado como verdad.
Cuando no nos creemos merecedores de un bien, solemos practicar una especie de autosabotaje, lo cual se puede conseguir de diversas maneras: creando una situación caótica, perdiendo cosas, haciéndonos daño o teniendo problemas físicos, como una caída o un accidente. Empecemos a que nos merecemos todo el bien que tiene la vida para ofrecernos.
Con el fin de reprogramar una creencia falsa o negativa, ¿cuál es el primer pensamiento que necesitaremos para comenzar a crear una nueva creencia, sea la que sea, en nuestra vida? ¿Cuál será el elemento esencial o el cimiento que necesitaremos para apoyarnos? ¿Cuál será el tipo de pensamiento que necesitaremos para conocernos, creer en nosotros y aceptarnos?

Algunos pensamientos para comenzar podrían ser:

• Soy valioso.
• Soy merecedor.
• Me amo.
• Me doy permiso para realizarme.

Estos conceptos forman el fundamento mismo de las creencias sobre las cuales se puede edificar. Sobre estos cimientos haz tus afirmaciones para crear lo que deseas. Si todavía tienes algún hábito que no has liberado, pregúntame para qué te sirve. ¿Qué sacas de él? Si no logras obtener una respuesta, haz la pregunta de otro modo: « ¿Qué pasaría si ya no tuviera este hábito?» Con mucha frecuencia la respuesta es: «Mi vida sería mejor». Y volvemos al hecho de que, en cierto modo, no nos creemos merecedores de una vida mejor.

La primera vez que hagas una afirmación puede que te parezca que no es cierto. Pero recuerda que las afirmaciones son como semillas que se plantan en la tierra. Cuando siembras una semilla no tienes una planta hecha y derecha al día siguiente. Es preciso que seamos pacientes durante la época del cimiento. Al continuar haciendo la afirmación, o bien dispuesto a dejar marchar aquello que no deseas y la afirmación se hará realidad, o se abrirá un nuevo camino ante ti. También es posible que tengas de pronto una idea muy luminosa o que algún amigo te llame y te diga:« ¿Has probado con esto?». Y de este modo serás llevado al siguiente paso que te ayudará. Haz tus afirmaciones en tiempo presente. Puedes cantarlas, ponerles una melodía pegajosa para que se vayan repitiendo una y otra vez en tu cabeza.

Me gusta pensar que hacer afirmaciones es como encargar la comida en la «cocina cósmica». Cuando vamos a un restaurante y se acerca el camarero a tomar nota de lo que deseamos, no lo seguimos hasta la cocina para comprobar que el chef reciba el pedido o ver cómo prepara el plato. Nos quedamos sentados bebiendo agua, conversando con nuestro acompañante o incluso comiéndonos el panecillo. Suponemos que están preparando la comida y que cuando esté lista nos la traerán. Lo mismo sucede cuando hacemos afirmaciones. Cuando encargamos lo que queremos a la «cocina cósmica», el gran chef que es nuestro Poder Superior se pone a trabajar en ello. De modo que continuamos con nuestra vida sabiendo que están preparando lo que hemos encargado. Está en curso. Está ocurriendo. Ahora bien, si te traen la comida y resulta que no es lo que has pedido, ¿qué haces? Si tienes amor propio, la devuelves. Si no, te la comes. También puedes hacer lo mismo con la cocina cósmica. Si no recibes exactamente lo que deseas, puedes decir: «No, no, no es eso; esto es lo que quiero». Tal vez no te expresaste bien cuando hiciste tu encargo. Aquí también se trata de dejar marchar, de liberar. Al final de mis tratamientos y meditaciones empleo las palabras «Y así es». Es una manera de decir: «Poder Superior, ahora está en tus manos, all te lo dejo».

Una de las formas de permitir que se despliegue positiva y sanamente el proceso de la vida es declarar nuestras propias verdades personales. Escoge mantenerte alejado de las creencias limitadoras que te han estado negando los beneficios que tanto deseas. Declara que tus pautas de pensamiento negativo quedarán borradas de tu mente. Libera y deja marchar tus temores y cargas. Hace ahora bastante tiempo que llevo creyendo las siguientes ideas y me han dado resultado:

• Todo lo que necesito saber se me revela.
• Todo lo que necesito viene a mí en el lugar y el momento perfectos.
• La vida está llena de alegría y amor.
• Soy una persona que ama, digna de amor y amada.
• Estoy sano y rebosante de energía.
• Dondequiera que voy encuentro prosperidad.
• Estoy dispuesto a cambiar y a crecer
• Todo está bien en mi mundo.

El inspirado orador Terry Cole-Whittaker escribió un maravilloso libro titulado “What do you think of me i none of my business” (Lo que usted piensa de mí no es asunto mío). Eso es cierto. Lo que tú piensas de mí no es asunto mío, es asunto tuyo. Al final, lo que pienses de mí saldrá de ti a través de vibraciones y retornará a ti.

Cuando tenemos una iluminación, cuando tomamos conciencia de lo que hacemos, podemos comenzar a cambiar nuestra vida. En realidad la vida está aquí para ti. No tienes más que pedir lo que deseas. Dile a la vida lo que quieres y después permite que lo bueno ocurra.

(Louise L. Hay del Libro: El Poder esta Dentro de Ti).

VIVO EN EL AHORA:

Las viejas cintas de mi infancia solían dirigir mi vida. Las mayorías de las personas tienen grabadas en su interior 25.000 horas de cintas parentales. Muchas de estas viejas cintas contienen una gran cantidad de mensajes negativos, criticas y “deberías”. Ahora elijo borrarlas y volverlas a grabar con mensajes nuevos y positivos.
Escucho mis pensamientos mas íntimos, y cuando percibo alguno que me hace sentir mal, le doy la vuelta. Así grabo mensajes positivos encima de los negativos.
No hay que escuchar obedientemente las viejas tonterías; graba encima de ellas.

Se que soy una persona capaz, que merezco vivir. De veras creo que merezco una vida maravillosa. Estoy aquí por un propósito. Tengo el poder de “cambiar las cintas”. Estos viejos mensajes negativos no son la verdad de mi Ser.

Que tus Padres te graben una cinta diciéndote que eres una persona maravillosa.,!TE LO DEBEN¡

(Louise L. Hay de su Libro Meditaciones diarias para sanar tu vida)

3 Replies to “Saltando la barda”

  1. En las familias disfuncionales se da mucho estos mensajes negativos y es cierto que te destrozan la autoestima y te llevan a estar triste y con apatía.

    En las familias afectadas por el alcoholismo hay muchiiiiiisimas de estas frases. Sobretodo el :
    ” No hables ” ( que delatas algo muy feo en la familia y es mejor callar ).

    ” No pienses ( mantente en negación , porque vas a romper nuestro teatro de fingir que todo va bien , miedo a ver la verdad ). “No pienses como tú piensas, piensa esto otro o piensa como yo”.
    Y también haciendo lo de miminizar y quitándole importancia a las cosas como si tu opinión de aportar información que ayuda te la rechazan, esto hace a uno sentirse poco útil y bastante inútil y baja la autoestima.

    ” No sientas ” ( porque si sientes nos detalas también de que pasa algo que no queremos ver , dice la familia ) Porque ellos sienten la negación y yo siento lo contrario el darme cuenta y querer expresar.Y la familia en negación te impone que sientas su negación también. Y esta es la mas devastadora , porque te rompes por dentro debido a todo lo que ocurre , cuando no sabes que hay una enfermedad y aun sabiéndolo , necesitas ese apoyo y esa comprensión y expresarlo !
    Y por supuesto que se refiere a “No sientas lo que sientes, siente lo que yo siento” ( ejemplo siente mi negación y no otra cosa ), “No muestres tus sentimientos” o “No tengas sentimientos”.

    Yo de aquellas tambie: recuerdo muchas de las mencionadas :

    “No seas un niño” (“apúrate en crecer”), y asociado “No disfrutes”.

    “No confíes” (incluso, “no confíes en ti”, le hacen todo al niño)

    “No lo hagas”, que toma a veces la forma de “No triunfes” o de “No lo lograrás”.

    “No pertenezcas”. Que te dicen : tu fuera de aquí. estas aquí por tu padre ( si por mi fuera no vienes aquí ).

    “No te acerques”, que puede ser “No confíes” o “No ames”. Tu fuera de aquí.

    “No seas cuerdo” (siempre le dicen “loquito”). Te dicen estas loca , vaya ideas de bombero que tienes .

    “No, porque no”, que es

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