Meditacion 19 de Noviembre: Cuídate, no importa qué

Algunos días, nos levantamos por la mañana, y cuando nos acostamos esa noche, nuestra vida se ha torcido, cambiado de una manera que no pudimos predecir y no queremos. Nuestros peores miedos se han hecho realidad.
La vida tal como la conocemos nunca volverá a ser la misma. El problema no es solo que esta tragedia ha llegado y ha sacudido nuestras vidas por un ciclo, aunque eso solo sería suficiente. Para complicar las cosas, ahora sabemos cuán vulnerables somos. Y nos preguntamos, en esa vulnerabilidad, si alguna vez podemos confiar en Dios, en la vida o en nosotros mismos nuevamente.
Hace muchos años, los fundadores de Alcohólicos Anónimos, un programa espiritual diseñado para ayudar a los alcohólicos a recuperarse, advirtieron a las personas que no basen la sobriedad y la fe en Dios en la falsa idea de que cualquier persona es inmune a la tragedia. Sabían que la vida continuaría siendo vida.
No estás solo, en tu alegría o en tu tristeza. Puedes sentirte así por un tiempo. Pero pronto comenzará a ver que muchos otros han experimentado, se han rendido y han superado una desgracia o pérdida similar. Tu dolor es importante. Pero no estás siendo señalado. No use su desgracia para demostrar que estuvo en lo cierto todo el tiempo: usted es una víctima de las circunstancias, el destino y Dios.
“Dios realmente debe amarme”, dijo un joven un día después de alejarse de un accidente de motocicleta que debería haber sido trágico.
Dios nos ama a todos, ya sea que nos alejemos con o sin dolor.
Sigue cuidándote, no importa qué.

“Dios, transforma mi dolor en compasión por los demás y por mí mismo.”

(Melody Beattie de su Libro Mas del Lenguaje del Adiós).

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Reflexión del Dia: 19 de Noviembre

El desapego también implica aceptar la realidad, los hechos. Requiere fe en nosotros mismos, en Dios, en otras personas, en el orden natural y en el destino de las cosas en este mundo. Nos liberamos de nuestros pesares y preocupaciones y nos damos a nosotros mismos la libertad para disfrutar de la vida a pesar de nuestros problemas no resueltos. Confiamos en que todo está bien a pesar de los conflictos. Confiamos en que Alguien más grande que nosotros sabe, ha ordenado y se preocupa de lo que está sucediendo. Entendemos que este Alguien puede hacer mucho más por resolver el problema que nosotros. De modo que tratamos de no estorbar su camino y dejar que Él lo haga. A su tiempo, sabremos que todo está bien porque vemos cómo las cosas más extrañas (y a veces, las más dolorosas) se solucionan de la mejor manera y en beneficio de todos.

(Melody Beattie de su Libro Ya No Seas Codependiente).

Reflexión del Dia: 8 de Noviembre

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Esta es una vieja lección, pero vale la pena repetirla y recordarla. No tenemos que dejar que nadie controle nuestras vidas, nuestras elecciones, nuestra alegría.
No importa cuán bien pensamos que aprendimos esa lección, a menudo reaparece. Otra persona comienza a tirar de nuestras cuerdas. Nos involucramos, nos enredamos, nos enganchamos. Nos escuchamos cantar una vieja melodía: si ella lo hiciera, si no fuera así, entonces lo sería. Nos damos cuenta de que una vez más hemos dejado de tener el control de nuestros actos. Hemos diferido nuestras vidas a los deseos, caprichos y elecciones de otro.
Pero no tenemos que permitir que otra persona controle nuestras elecciones, nuestros comportamientos o nuestras vidas.
A veces, sin importar lo mucho que ames a los demás, es hora de dejarlos ir, tiempo para dejarlos seguir su camino. Es hora de darte cuenta de que es tu responsabilidad caminar por tu cuenta.
Eres responsable de tu vida. Eres responsable de tus elecciones. No importa lo que haga la otra persona. Aún eres responsable de ti.
Cuídate, luego da un paso más. Ama, nutre, honra y respetate a ti mismo. ¡Solo tú puedes decidir qué vas a hacer!

(Melody Beattie).

Reflexión del Dia: 3 de Noviembre

Necesitamos ser buenos con nosotros mismos. Necesitamos ser compasivos y amables con nosotros mismos. ¿Cómo podemos esperar cuidarnos adecuadamente si no nos gustamos o nos odiamos?
Necesitamos rehusarnos a entrar en una relación antagónica al interior de nosotros. Dejar de culpamos y de ser víctimas, y dar los pasos necesarios para apartar a la víctima. Suprime los sentimientos de culpa. La culpa y la vergüenza no sirven a ningún propósito a largo plazo. Sólo son útiles para indicar momentáneamente cuándo podemos haber violado nuestros propios códigos morales. La culpa y la vergüenza no son útiles como un modo de vida. Suprime los “debería de”. Volvámonos conscientes de cuándo nos estamos castigando y torturando y hagamos un esfuerzo concertado para decirnos mensajes positivos a nosotros mismos. Si debíamos de estar haciendo algo, hagámoslo. Si nos estamos autotorturando, dejemos de hacerlo. Se hace cada vez más fácil. Podemos reírnos de nosotros mismos, decirnos que no nos veremos entrampados, darnos un abrazo a nosotros mismos, y luego vivir como elijamos hacerlo. Si tenernos sentimientos de culpa verdaderos, manejémoslos. Dios nos perdonará. Él sabe que hicimos las cosas lo mejor que pudimos, aunque las hayamos hecho de lo peor. No tenernos que castigarnos sintiéndonos culpables para probarle a Dios o a nadie más cuánto nos importa. ¡Necesitamos perdonarnos!, hagamos los pasos cuarto y quinto; habla con un sacerdote; habla con Dios; enmiéndate; y luego da el asunto por terminado.

(Melody Beattie de su Libro Ya No Seas Codependiente).

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Reflexión del Dia: 30 de Octubre

Esfuércense por la no-dependencia. Comiencen a examinar las maneras en las que somos dependiente emocional y económicamente, de la gente que nos rodea.
Empecemos a cuidar de nosotros mismos ya sea si estamos dentro de una relación que pretendamos continuar, o en una relación que estemos tratando de terminar, En El complejo de Cenicienta, Colette Dowling sugiere hacer esto con una actitud de “valiente vulnerabilidad”. Eso significa: tienes miedo, pero de todas maneras lo haces.
Podemos experimentar nuestros sentimientos, hablar de nuestros miedos, aceptarnos a nosotros mismos y a nuestras condiciones actuales, y luego empezar el camino hacia la no-dependencia.
Podemos hacerlo. No necesitamos sentirnos fuertes todo el tiempo para ser no-dependientes y para cuidar de nosotros mismos. Podemos tener y probablemente tengamos sentimientos de miedo, de debilidad y quizá hasta de desesperanza. Esto es normal e incluso saludable. El poder verdadero viene de asumir nuestros sentimientos no de ignorarlos. La verdadera fuerza viene, no de aparentar fortaleza todo el tiempo, sino de reconocer nuestras debilidades y vulnerabilidades cuando así nos sintamos.

(Melody Beattie de su Libro Ya No Seas Codependiente).

Meditación 20 de Octubre… Hay libertad en soltarse

Algunas veces ganamos libertad no solo dejándonos ir a nosotros mismos, sino también ayudando a alguien más a dejarnos ir.
Un niño recorre una esquina en su pequeña bicicleta púrpura, una rueda de entrenamiento haciendo ruido en la acera y la otra en lo alto. Su padre la llama y le dice que hoy es especial. ¡Hoy, finalmente ha superado esas ruedas de entrenamiento y aprenderá a andar en bicicleta como los niños grandes! Las lágrimas siguen las felices noticias.
“Pero, ¿y si me caigo? O no puedo equilibrar? ¡No estoy lista!”, Se queja.
Finalmente, después de muchas garantías de que él estará justo a su lado, ella le permite a su papá quitar las ruedas.
Al principio él se aferra fuertemente a la bicicleta, y ella se sienta allí congelada, incapaz de pedalear, agarrando rígidamente el manubrio.
“Relájate”, dice. “Está bien. Estoy aquí a tu lado”.
Ella se relaja entonces ella comienza a pedalear. Papá libera su agarre ligeramente. La deja ir y corre a su lado. Ella mira y se ríe. “Papa, no lo dejes ir! ¡Me caeré! ”Y entonces, lo inevitable sucede; ella se cae”.
Pero ella se levanta. Él se mantiene de nuevo. Y otra vez. Y otra vez. Hasta casi la hora de la cena, papa corre al lado, suelta la bicicleta, disminuye la marcha y mira a su pequeña niña alejarse sobre dos ruedas.
¿Hay algo o alguien en tu vida que necesites soltar para crecer? ¿Hay alguien a quien necesites que te ayude a soltarte? A veces es tentador mantener a las personas dependientes de nosotros. Nos hace sentir necesitados y poderosos. Nos hace sentir bien. Pero puedes estar frenándolos y reteniéndolos.
Adelante. Es la hora. Quita las ruedas de entrenamiento. Ayúdales a cabalgar hacia el atardecer. Libérate y Liberalos.

“Dios, ayúdame a resistir la tentación de mantener a las personas dependientes de mí. Dame el coraje para ayudar a otras personas a dejarme ir”.

(Melody Beattie de su Libro Mas del Lenguaje del Adiós).

Meditación 15 de Octubre … Deja ir el caos

¡Nada bueno resulta del desasosiego!

La inquietud, el miedo, la ira o la tristeza pueden motivarnos. A veces, estos sentimientos tienen la intención de obligarnos a la acción, pero nuestro mejor trabajo surge una vez que éstos han sido remplazados por la paz.
No terminaremos nuestra tarea más pronto, ni mejor, desempeñándola con una sensación de urgencia, miedo, ira o tristeza.
Deja ir la inquietud. Deja que la paz llene el hueco. No tenemos que renunciar a nuestro Poder, al poder personal que Dios nos ha dado –o a nuestra paz- para llevar a cabo el trabajo que se nos ha llamado a hacer hoy. Se nos dará todo el poder que necesitemos para hacer lo que tengamos que hacer, cuando sea el tiempo de hacerlo.
Deja que primero venga la paz. Después procede. La tarea se hará de manera natural y a tiempo.

“Hoy primero me pondré en paz y dejaré que mi trabajo y mi vida surjan de esa base”.

(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

Reflexión del Dia: 14 de Octubre

A veces nuestras reacciones provocan que los demás reaccionen de cierto modo. (Pero no necesitamos seguir haciéndolo, (¿o sí?). A veces el reaccionar estrecha nuestra visión en tal forma que nos quedamos varados reaccionando a los síntomas o a los problemas. Podemos estar tan ocupados reaccionando que no tenemos tiempo ni energía para identificar el problema real, y mucho menos para descubrir cómo solucionarlo. Podemos pasar años reaccionando ante cada incidente provocado por la bebida y la crisis resultante¡fallando completamente en reconocer que el verdadero problema es el alcoholismo! Aprende a dejar de reaccionar de maneras que no son necesarias y que no funcionan. Elimina las reacciones que te lastiman.
Siguen algunas sugerencias para ayudarte a desapegarte de la gente y de tus reacciones negativas hacia ella. Estas son sólo sugerencias. No existe una fórmula específica para lograr el desapego. Necesitas encontrar tu propia manera, una que te funcione a ti.
􀀀- Aprende a reconocer cuando estás reaccionando, cuándo estás permitiendo que alguien o algo tire de tus cuerdas. Generalmente cuando empiezas a sentirte ansioso, temeroso, indignado, rechazado, avergonzado, preocupado, confundido o a padecer autoconmiseración, hay algo en tu medio ambiente que te ha hecho nudos. (No afirmo que esté mal experimentar estos sentimientos. Probablemente cualquiera se sentiría así. La diferencia estriba en que estamos aprendiendo a decidir por cuánto tiempo deseamos seguir sintiéndonos así, y qué queremos hacer al respecto.) Emplear las palabras “ella, o él o eso me hicieron sentir”, a menudo indica que estamos reaccionando. Perder nuestra
sensación de paz y serenidad probablemente es el indicador más poderoso de que estamos atrapados en algún tipo de reacción.
􀀀- Ponte cómodo. Cuando reconoces que estás en medio de una reacción caótica, di o haz lo menos posible hasta que puedas restaurar tu nivel de serenidad y de paz. Haz cualquier cosa que necesites hacer (que no sea destructivo para ti ni para nadie más) que ayude a relajarte. Inhala profundamente unas cuantas veces. Sal a caminar. Limpia la cocina. Siéntate en el baño. Ve a casa de un amigo.
– Acude a una junta de Al-Anón. Lee un libro de meditación. Vete a la playa. Mira un programa de televisión. Encuentra una manera de separarte emocional, mental (y si es necesario) físicamente de aquello a lo que estás reaccionando. Busca una forma de librarte de la ansiedad. No tomes un trago ni manejes por la calle a 100 kilómetros por hora. Haz algo que no sea arriesgado y que te ayude a
restaurar tu equilibrio.
􀀀- Analiza lo que ha sucedido. Si se trata de un incidente menor, serás capaz de sobreponerte tú solo. Si el problema es serio, o si te perturba seriamente, tal vez quieras discutirlo con un buen amigo que te ayude a aclarar tus pensamientos y emociones. Las dificultades y los sentimientos crecen cuando tratamos de apresarlos en nuestro interior. Habla acerca de tus sentimientos. Asume la responsabilidad de ellos. Siente verdaderamente lo que estés sintiendo. Nadie te hizo sentir así. Alguien pudo haberte ayudado a que te sintieras de determinada manera, pero el sentimiento lo sentiste tú. Manéjalo. Luego, esclarece tú mismo la verdad sobre lo que sucedió. ¿Estabas alguien tratando de molestarte? (Si hay duda al interpretar algo como un insulto o rechazo, prefiero creer que eso no tuvo nada que ver conmigo. Me ahorra tiempo y me ayuda a sentirme bien conmigo misma.) ¿Estabas tratando de controlar a alguien o algún evento? ¿Qué tan serio es el problema o el asunto? ¿Estás tomando la responsabilidad de otro? ¿Estás enojado porque alguien no adivinó lo que en realidad querías o lo que en verdad querías decir? ¿Estás tomando la conducta de otro de un modo demasiado personal?
¿Alguien oprimió tus botones de culpa o de inseguridad? ¿Es en verdad el fin del mundo, o es meramente algo triste y decepcionante?
􀀀- Descubre qué necesitas hacer para cuidar de ti mismo. Toma tus decisiones basándote en la realidad y tómalas en un estado de ánimo apacible. ¿Necesitas pedir disculpas? ¿Quieres olvidarte del asunto? ¿Necesitas hablar con alguien de corazón a corazón? ¿Necesitas tomar otra decisión para cuidar de ti mismo? Cuando tomes tu decisión ten en mente cuáles son tus responsabilidades. No tienes la responsabilidad de que los otros “vean la luz” y no necesitas “enderezarlos”. Tienes la responsabilidad de ayudarte a ti mismo a ver la luz y de enderezarte. Si no te sientes en paz con alguna decisión, olvídala. No es tiempo para tomarla todavía. Espera hasta que tu mente esté consistente y tus emociones estén tranquilas.
¡Cálmate! No necesitas sentirte tan asustado. No necesitas sentirte tan frenético. Mantén las cosas en perspectiva. ¡Hazte la vida más fácil!

(Melody Beattie de su Libro Ya No Seas Codependiente).

Meditación 8 de Octubre… Aligerar un poco más

El último día de mi retiro, le dije al maestro invitado que no pensaba que podría volver pronto porque no tenía tiempo. Regresó con “El problema no es el TIEMPO; El problema es la FELICIDAD. Se dio la vuelta y bajó las escaleras, regresando con una pequeña alfombra. “Aquí, ten esto. Es una alfombra mágica. Si te sientas en ella y dejas ir tu pesadez, puedes ir a donde quieras. No es una cuestión de tiempo ”. He llegado a saber que esto es cierto. La gente se ríe de mí cuando les digo. ¿Te reirás también? Todo bien. Entonces quédate allí. (Theophane the Monk, Cuentos de un monasterio mágico).

A menudo, el problema en nuestras vidas no es el tiempo; es pesadez.
No estamos muy ocupados. En realidad, estamos demasiado preocupados, obsesionados, dudosos, demasiado preocupados y asustados.

Libera toda esa pesadez en tu mente y corazón. Deje que se hunda para que pueda mantenerse libre de su peso. Cuando toda esa pesadez desaparece, puedes flotar a través y por encima de tu vida ordinaria. Usted decidirá cómo quiere vivir en lugar de dejar que las circunstancias del día lo controlen.
Encuentra la pesadez en tu vida, la preocupación abrumadora que te ata y luego déjala ir. ¿Tienes miedo de ser despedido de tu trabajo? O lo harás o no lo harás, pero la única preocupación es sofocar tu flujo creativo.
Encuentra la pesadez; déjalo caer lejos, luego sube a tu alfombra mágica y navega a través de tu día.

“Dios, ayúdame a aligerar mi carga dejando ir la preocupación, la duda y el miedo. Ayúdame a aprender el poder de la confianza tranquila. Enséñame a decir que puedo”.

(Melody Beattie de su Libro Mas del Lenguaje del Adiós).