Reflexión del Dia: 19 de Agosto

<em A muchos codependientes se les han enseñado otros modos de ser cuidadores. Tal vez alguien nos dijo estas mentiras, y nosotros las creímos: no seas egoísta, sé siempre amable y ayuda a la gente, nunca hieras a otros porque “se sienten” nunca digas que no, y no menciones tus necesidades y deseos personales porque no es de buena educación hacerlo.
Podemos haber sido enseñados para ser responsables de otras personas pero no de nosotros mismos.
A algunas mujeres se les inculcó que las buenas madres y esposas eran cuidadoras. Que se requería y esperaba de ellas que fueran cuidadoras. Que era su deber. Algunos hombres creen que los buenos padres y esposos son cuidadores, superhéroes responsables de satisfacer toda necesidad de cada miembro de la familia.
A veces se establece un estado parecido a la codependencia cuando una persona está al cuidado de bebés y niños pequeños. Cuidar niños pequeños requiere que una persona se olvide de sus necesidades, que haga cosas que no desea hacer, que acalle sus sentimientos y deseos (los alimentos a las 4 a.m. por lo general sólo cubren las necesidades de la persona que está siendo alimentada), y de asumir responsabilidad total por otro ser humano. Cuidar de los niños no es rescatar. Esa es una responsabilidad real y no es el tipo de cuidar de otro al que me refiero. Pero si esa persona no comienza a cuidar también de sí misma, pronto empezará a sentir la depresión de la codependencia.

(Melody Beattie de su Libro Ya No Seas Codependiente).

Agosto 19… Deja ir la vergüenza

La vergüenza es ese sentimiento oscuro, poderoso, que nos detiene. Si, la vergüenza puede impedir que actuemos impropiamente. Pero muchos de nosotros hemos aprendido a unir la vergüenza con las conductas sanas que son las que mas nos convienen.
En las familias disfuncionales se puede asociar la vergüenza a conductas sanas, tales como hablar acerca de los sentimientos, tomar alternativas, cuidar de nosotros mismos, divertirse, tener éxito, o incluso sentirnos bien con nosotros mismos.
Se puede haber asociado la vergüenza al hecho de pedir lo que queremos y necesitamos, a comunicarnos directa y honestamente, y a dar y recibir amor.
A veces, la vergüenza se disfraza de miedo, indignación, indiferencia, o de una necesidad de correr a escondernos, escribió Stephanie. E. Pero si la sentimos oscura y nos hace sentirnos mal acerca de quiénes somos, probablemente sea vergüenza.
En la recuperación estamos, aprendiendo a identificar la vergüenza. Cuando podamos reconocerla, podremos empezar a dejarla ir. Podemos amarnos y aceptarnos a nosotros mismos, empezando ahora.
Y tenemos derecho a ser, a estar aquí, a ser lo que somos. Y nunca tenemos por qué dejar a la vergüenza que nos diga otra cosa.

“Hoy atacaré y conquistaré la vergüenza en mi vida”.

(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

Reflexión del Dia: 15 de Agosto

No estoy sugiriendo que todas nuestras relaciones íntimas se basen en inseguridades y dependencias.
Ciertamente el poder del amor se sobrepone al sentido común, y quizá así es como debiera ser algunas veces.
Desde luego, si amamos a una persona alcohólica y nos queremos quedar con él o con ella, debemos seguir amándola. Pero la fuerza que carga la inseguridad emocional también puede volverse mucho mayor que el poder de la razón o del amor. No estar centrados en nosotros mismos y no sentirnos emocionalmente seguros puede atraparnos.
Podemos llegar a tener miedo de terminar relaciones que son mortíferas y destructivas. Podemos llegar a permitir que la gente nos lastime y abuse de nosotros, y eso jamás está dentro de lo que nos conviene.
La gente que se siente atrapada busca escapar. Los codependientes que se sienten varados en una relación pueden empezar a planear un escape. Algunas veces nuestra ruta de escape es positiva, saludable.
Podemos comenzar a dar pasos para volvernos no-dependientes, emocional y económicamente. “Nodependencia”, ese equilibrio deseable por medio del cual reconocemos y satisfacemos la necesidad sana y natural que tenemos de la gente y del amor, sin que dependamos de manera envolvente y dañina de tal necesidad.

(Melody Beattie de su Libro Ya No Seas Codependiente).

Agosto 13… Los Amigos

No pases por alto el valor de la amistad. No descuides a tus amigos.
Los amigos son una alegría. Las amistades adultas pueden ser un buen lugar para que aprendamos a divertirnos y a apreciar cuánto nos podemos divertir con un amigo.
Los amigos pueden ser un consuelo. ¿Quién nos conoce mejor, o es más capaz de darnos apoyo, que un buen amigo? Una amistad es un sitio confortable en el que podemos ser nosotros mismos. A menudo, los amigos que escogemos reflejan las cuestiones sobre las que estamos trabajando. Dar y recibir apoyo ayudará a ambos a crecer.
Algunas amistades tienen altibajos y pasan por ciclos a través de los años. Otras se marchitan cuando una persona crece más que la otra. Ciertamente, todos pasamos por pruebas con nuestras amistades y, a veces, éstas exigen que practiquemos nuestras conductas de recuperación. Pero algunas amistades duran toda la vida. Hay relaciones amorosas especiales y hay amistades. A veces, nuestras amistades -especialmente las amistades de la recuperación- pueden ser también relaciones amorosas especiales.

“Hoy buscaré a un amigo. Me permitiré disfrutar del consuelo, de las alegrías y de la calidad duradera de mis amistades”.

(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

Agosto 12… Seamos directos

Es un gusto estar cerca de la gente que es directa.
Nunca tenemos que averiguar lo que realmente esta pensando o sintiendo, porque es honesta acerca de sus pensamientos y expresa abiertamente sus sentimientos.
Nunca tenemos que preguntarnos si realmente están con nosotros porque quieren, o por un sentimiento de culpa y de obligación.
Cuando hace algo por nosotros, no tenemos que preocuparnos de que acaben teniendo resentimientos hacia nosotros porque por lo general la gente directa hace cosas que la complace a ella misma.
No tenemos que inquietarnos acerca del estatus de nuestra relación con ellos, porque si se los preguntamos, nos lo dirán.
No tenemos que preocuparnos si están enojados, porque lidian abiertamente con su ira y la resuelven de inmediato.
No tenemos que preguntarnos si estarán hablando de nosotros a nuestras espaldas, porque si tienen algo que decir, nos lo dirán directamente.
No tenemos que preguntarnos si podemos confiar en ella porque la gente directa es digna de confianza.
¿No sería bueno que todos fuéramos directos?

“Hoy dejaré ir mis ideas acerca de que de alguna manera es bueno o deseable ser indirectos. En vez de ello, me esforzaré por ser honesto, directo y claro en mi comunicación con los demás. Haré que comience por mí el ser directo en mis relaciones”.

(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

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Es un gusto estar cerca de la gente que es directa.
Nunca tenemos que averiguar lo que realmente esta pensando o sintiendo, porque es honesta acerca de sus pensamientos y expresa abiertamente sus sentimientos.
Nunca tenemos que preguntarnos si realmente están con nosotros porque quieren, o por un sentimiento de culpa y de obligación.
Cuando hace algo por nosotros, no tenemos que preocuparnos de que acaben teniendo resentimientos hacia nosotros porque por lo general la gente directa hace cosas que la complace a ella misma.
No tenemos que inquietarnos acerca del estatus de nuestra relación con ellos, porque si se los preguntamos, nos lo dirán.
No tenemos que preocuparnos si están enojados, porque lidian abiertamente con su ira y la resuelven de inmediato.
No tenemos que preguntarnos si estarán hablando de nosotros a nuestras espaldas, porque si tienen algo que decir, nos lo dirán directamente.
No tenemos que preguntarnos si podemos confiar en ella porque la gente directa es digna de confianza.
¿No sería bueno que todos fuéramos directos?

“Hoy dejaré ir mis ideas acerca de que de alguna manera es bueno o deseable ser indirectos. En vez de ello, me esforzaré por ser honesto, directo y claro en mi comunicación con los demás. Haré que comience por mí el ser directo en mis relaciones”.

(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós).

Reflexión del Dia: 11 de Agosto

Deja de buscar la felicidad en los demás, Nuestra fuente de felicidad y bienestar no está dentro de los demás, está dentro de nosotros mismos. Aprendamos a centrarnos en nosotros mismos.
Deja de centrarte y de poner tu atención en otras personas. Confórmate contigo mismo. Deja de buscar tanta aprobación y validación de parte de los demás. No necesitamos la aprobación de todos ni de nadie. Sólo necesitamos aprobarnos nosotros. Tenemos iguales fuentes de felicidad y de elección en nuestro interior que los demás. Encuentra y desarrolla tu propio suministro interno de paz, de bienestar y de autoestima. Las relaciones ayudan, pero no pueden ser nuestra fuente. Desarrolla núcleos personales de seguridad emocional dentro de ti mismo.

(Melody Beattie de su Libro Ya No Seas Codependiente).

Reflexión del Dia: 10 de Agosto

Descubre qué necesitas hacer para cuidar de ti mismo. Toma tus decisiones basándote en la realidad y tómalas en un estado de ánimo apacible. ¿Necesitas pedir disculpas? ¿Quieres olvidarte del asunto? ¿Necesitas hablar con alguien de corazón a corazón? ¿Necesitas tomar otra decisión para cuidar de ti mismo? Cuando tomes tu decisión ten en mente cuáles son tus responsabilidades. No tienes la responsabilidad de que los otros “vean la luz” y no necesitas “enderezarlos”. Tienes la responsabilidad de ayudarte a ti mismo a ver la luz y de enderezarte. Si no te sientes en paz con alguna decisión, olvídala. No es tiempo para tomarla todavía. Espera hasta que tu mente esté consistente y tus emociones estén tranquilas.
Cálmate. No necesitas sentirte tan asustado. No necesitas sentirte tan frenético. Mantén las cosas en perspectiva. ¡Hazte la vida más fácil!

(Melody Beattie de su Libro Ya No Seas Codependiente).