Meditación 17 de Diciembre… Síguelo

Siga practicando sus comportamientos de recuperación, incluso cuando se sienta incómodo, incluso cuando todavía no lo haya hecho, incluso si aún no lo consigue.
A veces se necesitan años para que un concepto de recuperación se mueva de nuestra mente a nuestro corazón y alma. Necesitamos trabajar en los comportamientos de recuperación con la diligencia, el esfuerzo y la práctica repetida que aplicamos a los comportamientos codependientes. Necesitamos obligarnos a hacer cosas incluso cuando no se sienten naturales. Necesitamos decirnos que nos preocupamos por nosotros mismos y que podemos cuidarnos incluso cuando no creemos lo que estamos diciendo.
Tenemos que hacerlo, y hacerlo, y hacerlo, día tras día, año tras año.
No es razonable esperar que esta nueva forma de vida se hunda de la noche a la mañana. Es posible que tengamos que “actuar como si” durante meses, años, antes de que los comportamientos de recuperación se arraiguen y sean naturales.
Incluso después de años, podemos encontrarnos, en tiempos de estrés o coacción, volviendo a las viejas formas de pensar, sentir y comportarnos.
Podemos tener capas de sentimientos que no estamos listos para reconocer hasta años después de nuestra recuperación. ¡Esta bien! Cuando sea el momento, lo haremos.
¡No te rindas! Lleva tiempo lograr el amor propio en el núcleo de nosotros. Se necesita práctica repetida. Tiempo y experiencia Lecciones, lecciones y más lecciones.
Entonces, justo cuando pensamos que hemos llegado, descubrimos que tenemos más que aprender.
Esa es la alegría de la recuperación. ¡Seguimos aprendiendo y creciendo toda nuestra vida!
Sigue cuidando de ti mismo, no importa qué. Siga ocultándose en los comportamientos de recuperación, un día a la vez. Sigue amándote a ti mismo, incluso cuando no se sienta natural. Actúe como por el tiempo que sea necesario, incluso si ese período de tiempo parece más largo de lo necesario.
Un día, sucederá. Te despertarás y descubrirás que lo que has estado luchando y esforzándote tanto y forzándote a hacer, finalmente se siente cómodo. Le ha pegado a tu alma.
Luego, vas a aprender algo nuevo y mejor.

“Hoy, me conectaré con mis comportamientos de recuperación, incluso si no se sienten naturales. Me obligaré a realizar los movimientos incluso si eso me resulta incómodo. Trabajaré en amarme a mí mismo hasta que realmente lo haga.”

(Melody Beattie de su Libro El lenguaje del Adiós-Serie de meditaciones).

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Reflexión del Dia: 17 de Diciembre

LLEGAMOS AL CONVENCIMIENTO DE QUE UN PODER SUPERIOR PODÍA DEVOLVERNOS EL SANO JUICIO. (Segundo Paso de CoDA).

No tenemos que comenzar con un entendimiento complejo de un Poder Superior. No tenemos que empezar con ideas detalladas de lo que queremos lograr en nuestras vidas y cómo debe suceder.
Ni siquiera tenemos que saber qué estaremos haciendo mañana. Podemos empezar donde estamos, con cualquier cantidad de fe o falta de fe que tenemos en este momento. Empezamos creyendo que es posible y sí nos será devuelto el sano juicio; no importa si nos es devuelto para algo pequeño como manejar una emoción pasajera, o algo mayor, como el sano juicio que necesitamos para comenzar la recuperación o pasar por una experiencia traumática.
Nos abrimos a la ayuda, cuidado amoroso, guía, y poder de Dios. Llegamos a creer que seremos curados y que los instrumentos que necesitemos para curarnos llegarán a nuestra vida. No está mal fundada nuestra fe cuando llegamos a creer que la recuperación trabajará en nosotros.
Dios fue incluido en este programa de recuperación porque Dios es fundamental a la recuperación y fundamental al cambio y al saneamiento psíquico y espiritual que buscamos. Hacemos ciertas cosas para cambiar, pero en el fondo, somos cambiados. Es un proceso espiritual.

La decisión de referirse a Dios como “un Poder Superior” y permitir que las personas desarrollen su comprensión de este Poder fue intencional.
Este programa es espiritual, no religioso. Los Pasos se idearon para ser compatibles con todas las religiones y creencias religiosas. También se idearon como accesibles a aquellos que carecen de religión o creencia religiosa.

Muchos de nosotros llegamos a la recuperación con ideas acerca de Dios que son torcidas, llenas de terror, y a veces rígidas y basadas en la vergüenza. Quizá temamos a Dios. Quizá temamos que Dios nos odia o nos ha abandonado. A lo mejor tuvimos experiencias desagradables con alguna religión. Algunas personas llegan a este programa porque un sistema religioso tuvo el mismo impacto destructivo en sus vidas que una familia disfuncional.
Se debe tener mucho cuidado y permitir a los individuos la libertad para explorar y determinar sus propias creencias espirituales.
Debido a la gran cantidad de abuso físico y sexual que muchos hemos sufrido, algunos programas de Doce Pasos han quitado toda referencia al género de Dios. Algunas personas no quieren que Dios se identifique como un Ser masculino; algunos no quieren referirse a Dios como un Ser femenino. Algunos no quieren llamarlo “Padre”, por el abuso sufrido a manos de algún padre terrenal.
Algunos de nosotros estamos cómodos con un concepto tradicional de Dios. Eso también está bien.
Estos Pasos permiten satisfacer nuestras necesidades con un Dios como nosotros lo concebimos.
Podemos llegar a estos Pasos con nuestros temores, prejuicios, necesidades y deseos y aún así encontrar recuperación.
No es nuestro papel imponer a otro ser humano cualquier creencia religiosa o espiritual. Tampoco necesitamos aceptar las creencias de otro.
Lucha con el concepto de un Poder Superior. Lucha todo lo que sea necesario. La mayoría lo hemos hecho.
Lucha hasta que encuentres tu Poder Superior y sepas que a tu Dios le interesa los detalles más grandes y más pequeños de tu vida.

Cuando damos este Paso, comenzamos a aprender mediante la experiencia personal. Luego, otros llegan a creer a través de nuestro ejemplo de cómo hemos sido sanados y ayudados. Este programa es una cadena interminable de curación. Mediante el creer y mantenerse abierto a este proceso de recuperación, seremos transformados de una manera natural y gobernable.
Para mí, ésta es la parte más emocionante de la recuperación. También es una parte que necesito recordar. No tengo que forzar ni controlar mi recuperación. Puedo hacer lo mejor que puedo con los Pasos y tranquilamente dejar que la transformación se dé.
Podemos usar este Paso para ayudarnos en situaciones difíciles a nuestro alrededor, dentro de nosotros, o ambas cosas.
Podemos usar este Paso para ayudarnos a llegar a creer que es posible desarrollar un acercamiento sano y amoroso a nosotros mismos, a la vida y a otros, sin importar nuestras circunstancias pasadas o presentes. Este Paso significa que ya no tenemos que limitar nuestro futuro debido a nuestro pasado.

(Melody Beattie de su Guía de los Doce Pasos).

Meditación 16 de Diciembre… Suelta el miedo

A veces, decimos que queremos pasar al siguiente nivel en nuestras vidas: en el trabajo, en el juego o en el amor. Pero parece que la puerta está cerrada. El miedo puede disfrazarse detrás de muchas caras diferentes: queremos hacerlo a nuestra manera; no estamos interesados; o simplemente no es tiempo. Lo que nos enfrentamos no es una puerta cerrada, es el miedo que estamos reprimiendo y manteniendo dentro.

Si está confundido acerca de por qué no avanza naturalmente en algún área de su vida, eche un vistazo más de cerca. Vea si tiene algunos miedos ocultos que podrían estar frenando. Si estás bloqueado y tratando de avanzar, recuerda sentir y liberar primero tu miedo. Luego vea si esa no era solo la llave que necesitaba para desbloquear y abrir esa puerta.

“Dios, ayúdame a ver, sentir y liberar mis temores sobre seguir adelante en mi vida.”

(Melody Beattie de su Libro Mas del Lenguaje del Adiós).

Reflexión del Dia: 16 de Diciembre

LLEGAMOS AL CONVENCIMIENTO DE QUE UN PODER SUPERIOR PODÍA DEVOLVERNOS EL SANO JUICIO. (Segundo Paso de CoDA).

¡Llegamos a Creer!

No empezamos creyendo que un Poder superior a nosotros nos puede devolver el sano juicio. Trabajamos hacia ello. Crecemos dentro de nuestra creencia. Llegamos a creer.
Muchos de nosotros encontramos que llegamos a creer al ver a otros con problemas similares volver a su sano juicio como resultado de trabajar estos Pasos. Para nosotros, ver es creer.
Y asistir a juntas es como llegamos a creer. “Aprendí a soltar viendo a otros que manejaban el mismo tipo de problemas y notando que se veían bien. Hacían algo para llevarlo mejor. Saqué fortaleza de la suya,” dijo Stanley, el arquitecto cuya vida fue controlada por su hijo adicto durante dieciséis años.
Yo no sabía que había otra forma de reaccionar, de vivir la vida, o de sentir hasta que comencé a escuchar a otros que estaban recuperándose de la codependencia. Vi a otros con circunstancias similares comportarse en forma cuerda, parecer felices y sanos. Al verlo, pude creerlo. Al principio, sólo podía creer que había funcionado para ellos. Lentamente, llegué a creer que el trabajo de la recuperación podría funcionar para mí. Lo creí porque vi a otros; + luego creí porque comencé a ver pequeños cambios en mí misma.
Ver a los otros cambiar, ver cómo funcionan los Pasos en sus vidas, ver que la gobernabilidad, la paz y la alegría han vuelto a sus vidas, es la forma en que llegamos a creer que es posible para nosotros. A veces, escuchar las historias de cómo otros han sido profundamente transformados nos ayuda. A veces, escuchar pequeñas palabras de sabiduría, los ejemplos cotidianos de cómo otros aprenden a cuidarse y a vivir una vida diferente, puede ser igual de importante.

Recibimos el mensaje en muchas formas.
A muchos no nos cuesta trabajo este Paso una vez que comenzamos a asistir a juntas. Es difícil no llegar a creer si escuchamos y observamos.
Para mí fue transformador que las personas realmente podían actuar en formas diferentes a las mías. Pensaba que tenía que controlar. Sentía atrapada en mi depresión. Este Paso fue un paso para salir de la oscuridad y de mi codependencia. Fue el Paso que di hacia la curación y hacia aprender que tenía alternativas.
Quizá lo que más nos ofrece este Paso es que, sin importar qué queremos y necesitamos que se haga en nuestra vida, no lo tenemos que hacer solos. No tenemos que usar nuestra fuerza de voluntad para cambiarnos a nosotros mismos. Por primera vez, no tenemos que esforzarnos tanto.
Podemos confiar en un Poder Superior.

(Melody Beattie de su Guía de los Doce Pasos).

Reflexión del Dia: 15 de Diciembre

LLEGAMOS AL CONVENCIMIENTO DE QUE UN PODER SUPERIOR PODÍA DEVOLVERNOS EL SANO JUICIO. (Segundo Paso de CoDA).

Devueltos al sano juicio

No sólo tenemos cada uno nuestras propias ideas acerca de lo que significa ser “devueltos al sano juicio”, sino que también pueden cambiar estas ideas a medida que cambiemos nosotros mismos.
Al principio de la recuperación, necesitaba dejar de perseguir a alcohólicos tratando de controlar su forma de beber y volver al sano juicio de vivir mi propia vida. Necesitaba recuperarme del autoabandono continuo y aprender a prestar atención amorosa y diaria a mis necesidades y a mí misma. Necesitaba dejar de pensar que podía controlar a otros y que era mi obligación, y aprender a soltar y permitir que la vida fluyera.
A veces necesito recobrar el sano juicio para dejar la vergüenza, el miedo y los sentimientos reprimidos y sentir paz, confianza y buenos sentimientos hacia mí misma. A veces necesito volver de una actitud negativa y sin esperanza, a una positiva y esperanzada.
A veces me atoro y necesito ayuda para salir. O me obsesiono y necesito que me devuelvan mi mente y mi alma. A veces vuelvo a creer que otros tienen la llave de mi felicidad y midestino, y entonces necesito ayuda para recordar que yo poseo esa llave. Otras veces, mi falta de sano juicio significa que me detengo, temblando dentro de mi mismo. Necesito que sean curados mis miedos para estar plenamente viva, poder vivir la vida, y confiar en su fluir.
Mi idea de sano juicio responde a no perder control de mí misma en las relaciones, aprender a no dejar que otros tengan todo el poder, aprender a no dejar que otros me controlen, sin importar qué tan sanos o bien intencionados sean. Para mí, tener sano juicio es estar en paz conmigo misma y cuidar de mí misma en las relaciones en vez de cuidar de ellos.
Vivir sin sano juicio o permitir a otros que nos maltraten, vivir como víctimas, no es tener sano juicio. Vivir en la negación, diciéndonos que los demás están bien cuando están abusando de nosotros y tratándonos mal; criticándonos a nosotros mismos porque no nos gusta el abuso, es carecer de sano juicio.
Creer que merecemos tan poco de la vida es una falta de sano juicio.

Creer que lo tenemos que hacer solos, sea lo que sea, es innecesario.
Muchos de nosotros encontramos que a medida que progresa nuestra recuperación, la definición de sano juicio cambia. Al principio, muchos llegamos a la recuperación pensando que es razonable reprimir nuestros sentimientos, estar a disgusto con nosotros mismos, quedarnos inmersos en la vergüenza, y sentirnos atrapados y sin esperanza. Quizá llegamos a la recuperación pensando que es normal que las personas apenas aguanten estar vivas y se arrastren por una existencia desdichada. Quizá consideremos normal el negarnos y privarnos de satisfacciones. Quizá consideremos que nuestro afán de perfeccionismo sea normal.
Posiblemente veamos la victimización como un evento normal y cotidiano, una reacción razonable a las circunstancias de la vida.
Mas esta visión cambia para muchos de nosotros cuando identificamos estos comportamientos como codependientes.
Más adelante, quizá consideremos cualquier vuelta a las emociones y los patrones negativos y desagradables que acompañan a la codependencia indeseable y una razón para repetir este Paso.
No nos culpamos ni esperamos liberarnos de enredos. Los enredos pueden ser beneficiosos y estimular nuestro crecimiento. No vemos las emociones como insanas, sino más bien como expresiones de un vivir sano. La mayoría de nosotros preferimos mantener nuestro equilibrio. De hecho, sentirnos bien -y para nosotros eso significa sentir todas nuestras emociones- comienza a caernos bien.
Algunos de nosotros buscamos más de este Paso y de nuestra recuperación en general, que simplemente regresar al sano juicio. Muchos sentimos que jamás hemos experimentado el tipo de vida que desearíamos para nosotros mismos. Sentimos que comenzamos por primera vez a desarrollar una forma de amar y vivir que es sana.
Este programa puede darnos eso. Nos puede volver al sano juicio si buscamos eso. También puede renovarnos por completo.

(Melody Beattie de su Guía de los Doce Pasos).

Meditación 15 de Diciembre… Cuidando de nosotros mismos

No podemos establecer un límite al mismo tiempo y cuidar los sentimientos de otra persona. Es imposible; los dos actos contradicen.
¡Qué gran ventaja tener compasión por los demás! ¡Qué difícil puede ser esa misma calidad para establecer límites!
Es bueno preocuparse por otras personas y sus sentimientos; es esencial cuidarnos a nosotros mismos también. A veces, para cuidarnos bien, tenemos que hacer una elección.
Algunos de nosotros vivimos con un mensaje profundamente arraigado de nuestra familia, o de la iglesia, sobre no dañar nunca los sentimientos de otras personas. Podemos reemplazar ese mensaje con uno nuevo, uno que dice que no está bien lastimarse a nosotros mismos. A veces, cuando nos ocupamos de nosotros mismos, otros reaccionan con sentimientos heridos.
Esta bien. Aprenderemos, creceremos y nos beneficiaremos con la experiencia; ellos también lo harán. El impacto más poderoso y positivo que podemos tener sobre otras personas se logra asumiendo la responsabilidad de nosotros mismos, y permitiendo que los demás sean responsables de sí mismos.
El cuidado funciona. Cuidar no es así. Podemos aprender a caminar en la línea entre los dos.

“Hoy, estableceré los límites que necesito establecer. Dejaré de lado mi necesidad de cuidar los sentimientos de otras personas y, en su lugar, cuidar de los míos. Me daré permiso para cuidarme, sabiendo que es lo mejor que puedo hacer por mí y por los demás.”

(Melody Beattie de su Libro El Lenguaje del Adiós-Serie de Meditaciones).

Reflexión del Dia: 14 de Diciembre

LLEGAMOS AL CONVENCIMIENTO DE QUE UN PODER SUPERIOR PODÍA DEVOLVERNOS EL SANO JUICIO. (Segundo Paso de CoDA).

Amo el Segundo Paso. Cuando comencé mi recuperación de la codependencia, estaba deshecha por el comportamiento de las personas a mi alrededor. Me había abandonado a mí misma y mi vida. Lo que hacía para que los demás “vieran la luz” eran locuras.
¡Estaba fuera de control!

Después de derrotarme en el Primer Paso mediante el aceptar y admitir mi impotencia e ingobernabilidad, el Segundo Paso me trajo un respiro y la esperanza.
Ahora llevo algún tiempo en recuperación, pero aún amo este Paso. En los días en que se me olvida lo que sé de la recuperación, cuando mi mente gira, cuando regresa la vergüenza, cuando la ira, el resentimiento y los viejos esquemas vuelven a controlarme, cuando se me olvida que está bien ser quien soy y que está bien poseer mi propio poder, cuando siento pánico o me torno miedosa, cuando comienzo obsesivamente a depender de los demás para hacerme sentir o devolverme la realidad, entonces sé qué hacer.
Vuelvo al Primer Paso para situarme y recordar quién soy. Luego, procedo al Segundo para convertirme en todo lo que soy capaz de ser.

El Segundo Paso nos pone en el camino (un nuevo camino), una vía que contiene más poder y dirección de lo que podríamos tener solos. Es el Paso de la transición. Nos lleva de dónde estamos a dónde queremos estar.
Todo lo que se nos pide es que creamos. De hecho, sólo nos pide que “lleguemos al convencimiento”. Lo hacemos abriendo nuestras mentes y corazones, y conectándonos con otros en recuperación.

(Melody Beattie de su Guía de los Doce Pasos).

Meditación 14 de Diciembre… Se feliz ahora

“El tiempo es lo que evita que todo suceda a la vez”, decía la pegatina del parachoques que tenía delante.

Tal vez, pensé. Estaba corriendo de vuelta a casa desde la tienda de computadoras, haciendo mis diligencias, tratando de hacer las cosas. Noté un restaurante y un centro comercial a mi derecha, en la autopista. Tenía curiosidad por este lugar por casi un año. Hoy, en lugar de conducir, pagué la autopista y entré en el estacionamiento. Pasé las siguientes tres horas navegando por las tiendas llenas de antigüedades, baratijas y alimentos gourmet. Luego disfruté de una cena tranquila, una jugosa hamburguesa y una malta de chocolate, en el restaurante antes de regresar a casa. Las tiendas siempre habían estado allí; Siempre me había pasado. Hoy paré, satisfice mi curiosidad, y me divertí.
Es fácil pasar nuestras vidas trabajando hacia una meta, convencidos de que si solo pudiéramos llegar allí, seríamos verdaderamente felices en ese momento. Hoy es el único momento que tenemos. Si esperamos hasta mañana para ser felices, nos perderemos la belleza de hoy.
Ten tus planes. Fijar metas.
Déjate ser feliz ahora.

“Dios, ayúdame a ser consciente de la alegría que está frente a mí ahora, en lugar de esperar a que el mañana me traiga felicidad”.

(Melody Beattie de su Libro Mas del Lenguaje del Adiós).

Reflexión del Dia: 13 de Diciembre

ADMITIMOS QUE ERAMOS IMPOTENTES ANTE LA VIDA DE LOS DEMÁS Y QUE NUESTRAS VIDAS SE HABÍAN VUELTO INGOBERNABLES. (Primer Paso de CoDA).

El Primer Paso es el Paso que nos ayuda a comenzar a desapegarnos: un concepto de recuperación que significa que soltamos y nos desprendemos de los demás, con amor cuando sea posible.
Este Paso nos ayuda a identificar el uso adecuado y el abuso de nuestra fuerza de voluntad.
Comenzamos a sentir en vez de huir de nuestras emociones. Identificamos cómo nos hemos desatendido, para poder amarnos mejor en cualquier circunstancia.
Es un Primer Paso hacia nuestra desvictimización, de dejar de ser víctimas de otros, de nosotros mismos, de la vida.
¡Este es el Paso del Desapego!
Este Paso tiene que ver con límites. Aprendemos nuestros límites y alcances, y nuestras responsabilidades. Aprendemos a identificar lo que sí podemos hacer, y lo que no. Aprendemos a identificar cuándo estamos tratando de hacer lo imposible o tratando de hacer aquello que no nos corresponde.
Luego, dejamos de hacer lo imposible y dirigimos nuestra atención hacia lo posible: vivir nuestra propia vida, cuidar de nosotros mismos, percibir y responder adecuadamente a nuestros sentimientos. Podemos amarnos a nosotros mismos y a otros, sin sentir la necesidad apabullante de controlar y manipularlos, a ellos y sus circunstancias, a nuestro gusto.
Con frecuencia, este Paso nos conecta con nuestros sentimientos de miedo, dolor, vergüenza. Nos pone en contacto con la tristeza. Al principio, este Paso puede parecer sombrío y aterrador.

No tiene que ser así por mucho tiempo. Nos rinde impotentes ante lo que no podemos controlar, para que podamos poseer nuestro propio poder. En cuanto aceptemos cualquier pérdida o área de impotencia que encaramos, estamos libres para sentir y manejar nuestros sentimientos, y luego, avanzar en la vida.
Daremos este Paso cuando estemos listos. Cuando estemos agotados, cuando hayamos hechos todos nuestros intentos por manejar y controlar, cuando estemos cansados de sentirnos locos y de dar batallas que no podemos ganar,entonces nos rendiremos. Cuando sea el momento, este Paso nos encontrará y hará su trabajo en nosotros.
Déjalo. Deja que nos traiga a casa. Deja que nos quite el peso de controlar y sentirnos responsables de otros. Deja que penetre la paz, el alivio y el confort de este Paso.
Suelta. Desapégate del miedo. Desapégate de la necesidad de controlar. Miremos hacia nosotros mismos y permitémonos ser nosotros mismos. Deja de esforzarte tanto y de hacer tanto cuando
ese hacer tanto no funciona.
Amémonos y aceptémonos tal como somos, sin importar nuestras circunstancias presentes. La respuesta vendrá, pero no por esforzarnos más. La respuesta vendrá con el desapego.

Somos impotentes ante la vida de los demás y nuestra vida se ha vuelto ingobernable. Por ahora, eso es todo lo que necesitamos saber. Eso es quienes somos y con eso basta.
Sensibilízate a las sensaciones de impotencia e ingobernabilidad. Experimenta como se sienten a nivel manifiesto y a otro nivel más sutil.
Demos este Paso al principio de la recuperación. Luego, volvamos a darlo cuando se necesite.
Démoslo cuando las locuras codependientes se manifiestan. Démoslo cuando creamos que las cosas se salieron de control y que nuestras vidas son un error. Démoslo cuando nos encontramos
cuidando de otros y preguntándonos si tenemos el derecho de cuidar de nosotros mismos.
Démoslo cuando comenzamos a desatender nuestros sentimientos. Démoslo cuando comenzamos a obsesionar acerca de otros o preocuparnos por nuestro futuro o el futuro de otro. Démoslo cuando comencemos a creer que otros controlan nuestra felicidad.
Démoslo cuando nos abandonemos.
Démoslo cuando nos atoremos.
Cuando ya no sabemos qué hacer, podemos dar este Paso.
Piénsalo. Déjalo penetrar. Dejemos que este Paso nos defina y defina nuestras circunstancias pasadas y presentes. Dejemos que nos sane, ayude y conforte. Siempre nos regresa a casa: a nosotros mismos, a la realidad, al aprendizaje espiritual de las circunstancias presentes.
La primera palabra de este Paso está en plural. La autoaceptación basado en esta sencilla definición de nosotros mismos se siente bien. No estamos solos, ya no.

Existimos muchos que practicamos este Paso diariamente. Existimos muchos que compartimos este problema. Quizá nos hemos sentido solos, pero no somos únicos en nuestro dolor ni en nuestro dilema. Tampoco estamos aislados en la solución.
El compartir en comunidad disminuye el problema y nos acerca a la solución. Hay un momento al que llego en mis relaciones con las personas y con la vida que es oscuro e ineficiente. Es un momento dominado por el miedo y por un deseo instintivo de controlar.
Lo he hecho abiertamente: dedicando mi vida a tratar de controlar la forma de beber de un alcohólico.
Lo he hecho sutilmente: tratando de controlar y reprimir mis sentimientos, intentando controlar una situación dada, metiéndome dentro de mí misma hasta casi desaparecer, repitiendo esfuerzos inútiles por solucionar un problema, o haciendo como si un problema particular no existiera. Llego a ese momento oscuro cuando permito que otros me controlen o cuando permito que mis creencias negativas y sentimientos no resueltos del pasado me controlen.
Llego a ese momento cuando no hago lo necesario para cuidarme a mí misma en mis relaciones, porque me da miedo hacerlo.
Este Paso me saca del momento oscuro. Me ayuda a recordar quién soy. No puedo controlar a otros y me enloquezco cuando lo intento. No tengo que controlar a otros. No tengo que cuidarlos.
No tengo que controlar la vida, ni las situaciones, para que la vida funcione. Está bien confiar ahora. Está bien desapegarme ahora. Puedo aceptarme a mí misma, mis problemas, mi situación actual y toda mi ingobernabilidad. Puedo desapegarme porque aferrarme no funciona. Puedo relajarme y sólo ser yo misma. Puedo amar, aceptar y cuidar de mí misma.

La primera vez que di este Paso en relación a mis asuntos de codependencia, cuando realmente penetró desde mi cabeza hasta mi alma, me trajo libertad y el regalo del desapego. Por primera vez comprendí, en mi corazón, que no podía controlar a otro. Este Paso me trajo alivio y la capacidad de comenzar a atender los asuntos de mi propia vida.
Este Paso trae alivio cada vez que lo doy.
Este Paso nos da permiso de ser quienes somos. Este es el Paso donde nos aceptamos a nosotros mismos, nuestra impotencia y nuestras circunstancias presentes en paz, con buena voluntad y confianza que todo está y estará bien.
Nos derrotamos. Y entonces vemos cómo la gobernabilidad vuelve a nuestra vida.
Este Paso nos lleva a un lugar seguro, a un lugar cómodo. Debemos dejarnos ir hacia allá cuantas veces sea necesario. Podemos cambiar nuestra vida fundada en miedo, en control y en vergüenza por una vida gobernable.
Cada Paso tiene su propio efecto que ejercer en nuestra vida. Cada Paso es importante. El trabajo, la curación comienzan con este Primer Paso.

(Melody Beattie de su Guía de los Doce Pasos).